Un joven de Vilaboa de 26 años, A.L.C.R., ha sido detenido como autor de un robo con fuerza en una joyería del casco histórico. La Policía Nacional considera que fue la persona que, en la madrugada del 18 de enero, fracturó uno de los escaparates del negocio y se hizo con casi un centenar de piezas de toda índole.
Nada más conocer lo ocurrido, los investigadores realizaron múltiples gestiones en casas de compraventa de las provincias de Pontevedra y de A Coruña. De este modo, pudo recuperarse parte del botín, que fue reconocido sin ningún género de dudas por el denunciante.
En este sentido, desde Comisaría se reconoció que parte de los efectos sustraídos no pudieron reintegrarse al joyero pontevedrés. Y todo por el protocolo que siguen estos negocios de compraventa, donde, pasados los quince días de depósito, los objetos son puestos a la venta pública o, incluso, fundidos.
El botín
El sospechoso, que tiene antecedentes policiales, consiguió sustraer, entre otras piezas, diecisiete relojes de acero; dieciséis pares de pendientes de oro; veinticuatro sortijas; dos cruces de Caravaca de oro; una barra de este metal precioso; un solitario de oro con un zafiro...
El empresario pontevedrés no solo echó en falta todos estas piezas, sino que se encontró con todo el interior del establecimiento revuelto.
El arresto de A.L.C.R. se produjo este pasado miércoles por la tarde.