Europeos, sí, sí

La Voz

PONTEVEDRA

Europeos sí, pero cada cual en su nivel. Las diferencias que existen entre los salarios mínimos que se pagan en unos países y otros extremece. Un luxemburgués casi triplica lo que cobra un español y, dicho de otra forma, equivale a lo que se llevarían a sus hogares 14,3 búlgaros. La vida es más cara en Luxemburgo que en España, pero la brecha que separa salarios y costes no es tan abrupta. La globalidad de la crisis es lo que salva a muchos que sobreviven enganchados a la oferta.