La renovación del contrato de la basura en Sanxenxo hizo saltar por los aires al grupo municipal del PP la pasada primavera. Porque las operaciones millonarias no casan bien con la proximidad de las urnas. En el muicipio turístico una parte del grupo de gobierno no consideraba oportuno comprometer a un año de las elecciones un contrato de decenas de millones de euros.
Ahora, el mismo espinoso asunto se colará en Pontevedra en plena campaña electoral. El contrato por el que se rige la limpieza viaria y la recogida de los residuos de la capital expira a escasas semanas de las elecciones municipales.
Prórroga
El PP de Telmo Martín ya prepara la munición electoral. Se ha adelantado con una propuesta de empresa mixta de recogida basuras que premitiría, asegura el condidato popular, ahorrar un millón de euros al año. Pero el BNG no dará pólvora al PP para que la haga estallar en plena campaña. El edil nacionalista encargado del área económica del Ayuntamiento, Raimundo González, ya prepara una prórroga del actual contrato para que sea la corporación que salga de las urnas después del 22 de mayo la que resuelva a quién se adjudica el negocio de la recogida de residuos por, al menos, doce años. Con la prórroga, el debate en campaña electoral quedará diluido.
Pero si con la operación de la basura el BNG ha logrado mojar la pólvora con la que le podría disparar el PP, no pasará lo mismo con otras operaciones financieras. El Ayuntamiento pedirá un crédito de cuatro millones de euros a las puertas de las elecciones. En abril se firmará una ampliación de la deuda municipal para poder acometer unas inversiones que gestionará la corporación que salga de las urnas.
Fórmulas mixtas
El asunto será muy difícil de vender sino éticamente, sí al menos estéticamente. Y el PP espera con la escopeta cargada. Claro que en el terreno de la deuda los populares tendrán difícil nadar y guardar la ropa. Telmo Martín no renunciará a las grandes obras dentro de su programa electoral. Y necesitará explicar cómo se financiarán. El líder del PP está siendo especialmente puntilloso con su equipo electoral para que se generen mensajes sencillos y claros sobre cómo se pagarán. Serán fórmulas mixtas de financiación público privada. Pero deuda al fin y al cabo para las arcas municipales de la ciudad con más paro de Galicia.