El contragolpe dispara al Celta

J. V. VIGO/LA VOZ.

PONTEVEDRA

Los equipos con éxito suelen ser los que tienen una identidad definida con la que los jugadores se sienten identificada. La esencia del Celta de Paco Herrera es el contragolpe, un medio de vida que le ha dado a los vigueses más de un tercio de los goles que lleva marcados.

Los tres tantos de Vallecas el pasado domingo llegaron con este tipo de acciones que se han repetido bastantes veces desde que empezó la liga. Es una arma que está siendo clave para disparar a los celestes hacia el ascenso.

«Esta es una categoría que incita mucho a este tipo de jugadas, porque ningún equipo juega a tener siempre la posesión porque hay mucha igualdad», comenta el segundo entrenador del Celta, Ángel Rodríguez, para quien «si quieres marcar tienes que sorprender de alguna forma, y tenemos jugadores para hacerlo», dice el ayudante de Paco Herrera.

Buena defensa y primer pase

Rodríguez destaca que el Celta tiene jugadores para interpretar a la perfección el contraataque, pero estas jugadas «empiezan por una buena defensa, ya que lo primero es recuperar el balón, pero no muy atrás, que es muy difícil sorprender, sino como mínimo en las tres cuartas parte de tu campo».

A partir de ahí comienza el contragolpe propiamente dicho. «Saber preparar rápido el primer pase tras robar la pelota es fundamental. Ahí podemos buscar a Trashorras o De Lucas que son jugadores siempre preparados para lanzar la contra con su calidad», señala el segundo técnico.

La ventaja que tiene el Celta es que cuenta con futbolistas que tienen velocidad y soluciones técnicas para resolver cuando sorprenden a la defensa rival con pocos efectivos o mal colocada.

La culminación

Muchos equipos intentan sorprender al contragolpe, pero casi ninguno lo culmina regularmente con éxito. Requiere contar con algún futbolista con recursos para dar la puntilla a la jugada, y De Lucas está dando un gran resultado ahí. «En un contragolpe lo más determinante es su última fase, en la que hay que ganar por velocidad a los defensas y sobre todo, lo que hace de maravilla Quique de Lucas, igual que pueden hacer Trashorras o Joan Tomás, es ese último pase», señala Ángel Rodríguez.

El bajón físico del rival

El técnico destaca que cuando el equipo contrario sufre un bajón físico en las segundas partes y se abren los espacios, el recurso del contraataque es un arma letal. «Se vio contra el Rayo que, como muchos equipos en su casa, salen muy fuertes en los primeros minutos, y ningún equipo aguanta con esa intensidad los noventa minutos. Al pasar factura el esfuerzo es más fácil sorprenderles».

Sin embargo, y con respecto al partido concreto de Vallecas, Rodríguez asegura que el Celta salió «con la intención de tener el balón, por eso reforzamos el centro del campo, pero a veces los partidos no salen como los planteas, entonces si no tienes el balón tienes que cambiar y supimos hacerlo bien», indicó.

Esa es una de las virtudes del Celta de Herrera, que sabe adaptarse y leer las circunstancias de los encuentros. Como se encarga de recordar Ángel, «ningún equipo tiene el control y domina siempre, ni siquiera el Betis, que fuera de casa ha sufrido en muchos partidos».

Los técnicos celestes han trabajado las acciones de contragolpe «porque en fútbol se trabaja todo, desde los repliegues hasta la construcción del juego, pero muchas veces son los jugadores los que tienen que saber interpretar las situaciones», destaca. En el Celta lo hacen de maravilla.