El Concello asume el coste del Plan de Inclusión tras denunciar que la Xunta «lo abandonó»

S.B. PONTEVEDRA/LA VOZ.

PONTEVEDRA

«El gobierno local de Pontevedra no puede tener su conciencia tranquila si abandona a aquellos que más lo necesitan». Con estas palabras anunció ayer la concejala de Benestar Social, Margarita Castejón, que el Concello ha decidido asumir el coste del Plan de Inclusión, que hasta ahora se venía financiando con una subvención de la Xunta de Galicia.

Castejón ya denunció a mediados de noviembre la desaparición de los presupuestos de la Xunta de la partida destinada a mantener el Plan de Inclusión 2007-2013 en las siete grandes ciudades y en la mancomunidad de A Mariña lucense. La partida, que ascendió a 1,1 millones de euros en el 2010, se ha visto reducida a cero para el presente ejercicio. La Consellería de Traballo e Benestar Social alegó entonces que la aportación podría seguir haciéndose a través del Plan Concertado Xunta-Concellos, pero Castejón considera que el mismo no conputa las prestaciones del Plan de Inclusión.

Por ello el Concello de Pontevedra ha decidido mantener el servicio. «Eliminar el Plan de Inclusión el 31 de diciembre suponía dejar en la estacada a unos 300 pontevedreses que están siguiendo algún tipo de programa. Son personas en riesgo de exclusión social, en muchos caos sin formación ni medios. Por eso no podíamos dejarlas abandonadas», insistió.

Medida extraordinaria

El año pasado, el coste del Plan de Inclusión en Pontevedra ascendió a 138.000 euros. Con ese dinero se pagó a las tres personas que gestionan el plan -dos trabajadoras sociales y una educadora social- y se afrontaron los gastos de material, recursos y mantenimiento. Para mantener el servicio, la junta de gobierno local ha adoptado, como medida extraordinaria, el acuerdo de afrontar el coste del personal.

Así, se han prorrogado los tres contratos por seis meses, lo que supondrá 60.000 euros. Margarita Castejón confía en que antes de que se cumplan esos seis meses «la Consellería recapacite y busque una fórmula para seguir manteniendo el servicio».