El Estado retiene el desamortizado edificio de Hacienda y el viejo conservatorio por temor a que la Iglesia y los antiguos propietarios reclamen su devolución
25 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Hace solo 48 horas que el delegado del Gobierno, Antón Louro, anunció que la Delegación de Economía y Hacienda se quedará en su sede de San Francisco y que el edificio no será en ningún caso parador de turismo. Esta decisión tira por tierra definitivamente la propuesta de su oponente Telmo Martín, pero no parece que sea el único motivo de la decisión tomada. Según diversas fuentes, el Estado se ha quedado con el edificio «porque no tenía otro remedio». De otra forma, la primera sede de la capital de la provincia, antaño perteneciente a la comunidad franciscana, hubiese podido retornar a la Iglesia. No es el único edificio en esta situación: el Estado sigue siendo el titular del inmueble del viejo conservatorio por motivos muy parecidos.
Y es que la historia del apasionante proceso de desamortización, que emprendieron los liberales en el siglo XIX para poner a producir recursos infrautilizados, condiciona hasta límites difícilmente imaginables la del siglo XXI. El Estado teme que, caso de traspasar el edificio de Hacienda en San Francisco a otra Administración, la Iglesia pueda ejercitar el derecho de reversión y quedarse con el mismo.
Así lo aseguran fuentes municipales que siguieron de cerca los contactos entre Concello y Hacienda con vistas a un eventual traspaso. El Concello estaba interesado en hacerse con San Francisco, donde había propuesto en su día reunir la obra de Castelao en un gran museo. Hacienda también estaba por la labor e incluso llegó a barajarse la posibilidad de una cesión del uso o del disfrute al Concello para sortear una eventual reclamación de reversión del inmueble desamortizado a la Iglesia.
Al final, se optó por dejar a un lado la operación y ahora acaba de anunciarse una inversión de 12 millones en los próximos años para que se instalen en el histórico inmueble Estadística y otros servicios que compartirán sede con Economía y Hacienda.
Más casos
No es el único caso en el que el temor a la reversión frustra la transferencia de un edificio al Concello. Igual sucede con el inmueble del antiguo conservatorio en Alfonso XIII. De acuerdo con las indicadas fuentes, sigue perteneciendo al patrimonio del Estado, pese a que en la práctica esté en manos municipales y a que sea utilizado como local de ensayo y reuniones.
En cualquier caso, responsables locales creen que las reversiones futuras no serán ya tan sencillas como las del pasado. Según explicaron estas fuentes, ya no bastará con tomar el valor de la expropiación primitiva y revalorizarlo conforme a determinados índices. Algunas sentencias han comenzado a exigir a quienes reclamen la reversión de antiguas propiedades que abonen un importe semejante al que costarían si fuesen expropiadas a día de hoy. El cambio de patrimonio de unas Administraciones a otras podrá resultar así «menos arriesgado» en el futuro. Pero, de momento, sigue siendo rehén de la reversión.