28 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Cada vino es único, inimitable. El de Rías Baixas goza de una gran aceptación, ha sabido reinventarse para apostar por la calidad. Ahora es el momento de que se conozca mejor más allá de las fronteras de la provincia, de Galicia y de España. Por eso ha llegado el momento de la exportación. Pero lo que es una oportunidad, puede ser también ser un riesgo. Todo el trabajo de calidad al que obliga una denominación de origen puede borrarse de un plumazo. Porque, al parecer, en China, falsifican hasta los vinos.