Scriptorium. A palabra convertida en arte invita a entrar en los talleres monacales de la Edad Media donde se creaban y copiaban los libros o códices antes de la aparición de la imprenta.
Esta exposición didáctica, comisariada por Rocío Marín y enmarcada en la celebración del xacobeo, fue inaugurada ayer en el Archivo de la Diputación de Pontevedra por el vicepresidente provincial, José Juan Durán, y el director xeral de Promoción Cultural da Xunta, Francisco López Barxas.
Desde el siglo IX, algunas abadías y monasterios poseían un scriptorium, el lugar en el que se copiaban o creaban, decoraban y encuadernaban los libros o códices. Calígrafos, iluminadores, miniaturistas y encuadernadores... «en definitiva, monjes copistas convertidos en artistas y sus trabajos en verdaderas obras de arte».
Como se recuerda en la muestra, la difusión de la imprenta a partir del siglo XVI desplazó la obra manuscrita, pero al mismo tiempo también la revalorizó, pues los libros impresos no podían competir en detalle ni en acabado con la paciente dedicación que recibían los códices en el Scriptorium.
En esta exposición se da a conocer el laborioso proceso de creación de un códice y se incide en la importancia que tuvo en Galicia el Scriptorium de Santiago de Compostela, que junto con el de Ripoll, fue el más prestigioso del territorio hispano durante la Edad Media.En este contexto, destaca el protagonismo de la lengua gallega, en la que se realizó el códice de las Cantigas de Santa María bajo las órdenes y directrices del rey Alfonso X El Sabio.
La muestra se divide en cuatro apartados: copistas, miniaturistas, doradores y encuadernadores. Y en ella se pueden contemplar, entre otras cosas, una reproducción del banco de copista, la piel de cabra sobre la que escribían, los instrumentos que utilizaban, piedras semipreciosas de las que se extraían los pigmentos, el bastidor, la prensa y el facsímil del Códice Calixtino cedido cedido por la Catedral de Santiago.
Como actividad complementaria, se incluye una visita-taller, en la que los participantes, acompañados de un «monje copista», se adentrarán en el ambiente monacal de un scriptorium, descubrirán sus secretos, los distintos trabajos y fases de elaboración para, finalmente, poder crear, con los conocimientos adquiridos, su propia obra de arte.
Scriptorium es un homenaje a los monjes que consiguieron conservar y transmitir sus conocimientos a través de los códices.