«A un niño también hay que ayudarle en la vida virtual»

María Conde PONTEVEDRA/LA VOZ.

PONTEVEDRA

Canalda insta a los padres a controlar junto a sus hijos los contenidos que ven y cuelgan en las redes sociales

22 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid se ganó ayer con su intervención a los educadores que asistieron a la jornada Sen violencia, Convivencia, organizada por Cruz Roja y la Diputación. Arturo Canalda defendió que los padres deben recuperar su papel en la educación y que el origen de los conflictos «siempre está en casa», al tiempo que alertó sobre la violencia ejercida a través de las nuevas redes sociales.

-¿Cuál es la realidad de la situación en las aulas?

-La gente no se está partiendo la cara en las aulas ni peleándose. Sí hay un problema de convivencia, de falta de respeto, de que los profesores pasan mucho tiempo mandando callar a los chavales... Y esas cosas son las que hay que ir corrigiendo. Pero dejar la sensación de que se vive un clima terrible en las aulas pues creo que no. Pienso que hay que mejorar esa convivencia poco a poco y darle herramientas a los profesionales para que puedan trabajar de verdad. Y darles autoridad. Pero es que la autoridad la da el padre, no la da la ley.

-Ha alertado de que el mayor peligro está ahora en las nuevas tecnologías.

-Pienso que sí. Quizá el mayor reto, no peligro. Porque los padres no saben, no están formados y los educadores tampoco. No saben dónde está el límite, el riesgo, no saben lo que están haciendo sus hijos. Si no lo saben en la vida real, imagínate en la virtual... Y lo que tenemos que hacer es formar a padres y educadores para que sepan hacer llegar a los niños dónde se van a encontrar las dificultades.

-¿Cómo es esa violencia?

-Es una violencia más visible, porque a través de las redes sociales se hace mucho más patente. Lo que ocurre es que hay que tener la conciencia, la sensación de verdad de que son situaciones muy delicadas y de que están influenciando negativamente al resto. Y eso no todos los chavales lo saben. Los malos entendidos digitales son una forma de violencia, también encubierta, que a veces despunta después de mucho tiempo, pero que genera en el que la padece unos sufrimientos tremendos. Por eso tenemos que trabajar muchísimo para detectarla en la educación; explicar a los niños que hay determinadas cosas que no se pueden subir, comentarios que no se pueden hacer. Y por qué no, decirles a nuestros hijos que les podemos orientar y que nos dejen ver perfiles, que nos dejen navegar con ellos, que nos dejen ver lo que están subiendo.

-¿Se arrepiente de aquella confesión sobre su perfil falso en Tuenti desde el que vigilaba a sus hijos?

-Bueno, eso es una anécdota. Lo importante creo que es destacar que los padres tenemos una responsabilidad con los hijos. Y si tú ayudas a un niño a cruzar una calle tienes que ayudarle también en la vida virtual. A medida que el chaval va madurando, le vas dando muchísimo más hilo, como una cometa. Le vas dando autonomía, pero tienes que ayudarle al principio. Pasa muchas veces por saber qué páginas visitan, navegar con ellos, que te enseñen las fotografías que tienen en su perfil para que como padre les digas: Oye ten cuidado con esta foto... Explicarles que hay fotos de compañeros que no se pueden subir porque están vulnerando sus derechos. Hay que ser padres en todos los ámbitos de la vida.

-En el caso de los docentes, ha advertido de que las leyes, como la de Autoridad del Profesor aprobada en Madrid, no son la única solución.

-Las leyes son fundamentales, porque están dando herramientas a los profesores y a la Administración. Por eso nosotros como institución hemos apoyado la ley de la Comunidad de Madrid. Dicho esto, es una herramienta más, pero no te garantiza por sí sola el éxito. Lo que te garantiza el éxito es que, teniendo esa herramienta, también los padres seamos capaces de transmitir a nuestros hijos la importancia y la relevancia del profesor y sus límites. Y los docentes también tienen que hacerse respetar en el aula: Da buenas clases y llama la atención de los alumnos, conviértete en un referente para ellos. No saques la ley, porque entonces no es autoridad, es autoritarismo. Un buen profesor no necesita imponer el silencio. Cuando llega al aula, se callan todos.

-¿Es partidario de rebajar la edad penal?

-No. Está en catorce años y lo que hay que establecer son medidas educativas de carácter obligatorio por debajo de los catorce. Porque si no, estaríamos bajando permanentemente la edad penal. Cuando un menor de catorce mata a un niño o un adulto bajas la edad penal a trece y si luego hay uno de doce ¿La bajas también a once?