La continuidad de Viadero pende de un hilo tras la derrota

Tino Rascado PONTEVEDRA/FLA VOZ.

PONTEVEDRA

El entrenador del Pontevedra podría tener las horas contadas como entrenador del Pontevedra. Las dos derrotas consecutivas ante el Badajoz y el filial del Rayo Vallecano ya sentaron mal al consejo de administración.

El encuentro de ayer en Valdebebas complicó la situación al quedarse el filial del Real Madrid con nueve jugadores en la segunda parte y el equipo no mostró, en ningún momento, capacidad para darle la vuelta al marcador.

El objetivo del Pontevedra fue todo lo contrario a lo que se esperaba. Un empate sería suficiente para ampliar el margen hacia el técnico cántabro, pero la derrota, la falta de mordiente y de acierto ante un rival que estaba en una situación más complicada que el Pontevedra, con cuatro derrotas consecutivas, es difícil de asumir.