Louro no se corta la coleta

Mercedes Escauriaza PONTEVEDRA/LA VOZ.

PONTEVEDRA

A los socialistas les pilla el toro tras la estrepitosa caída de Teresa Casal de un cartel que solo parece poder salvar ahora el delegado del Gobierno. ¿De verdad improvisan?

12 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Un agudo amigo con nombre de astro está convencido de que los socialistas dejaron escapar en el 2007 su oportunidad para sentar a uno de los suyos en la alcaldía de Pontevedra.

Con un BNG más quemado entonces que las parrillas de la Feira Franca -circunstancia que les hizo perder la friolera de tres mil quinientos votos- y un efecto Telmo Martín que no fue suficiente para frenar la ola socialista que todavía envolvía al país, Antón Louro hubiera podido dar desde el número uno, según esa tésis, el impulso que no logró Teresa Casal (que en justicia elevó el techo del PSOE por encima de los 9.800 votos en unas municipales).

Pero o las encuestas, que con tanto donaire manejan, les fallaron al no prever la debacle nacionalista en el 2007 o Antón Louro, el eterno candidato a candidato, no se atrevió o no quiso; y acalló al partido situándose como dos de Casal.

Louro estaba por entonces tranquilo en Madrid, adonde llegó con más votos que los obtenidos por la entonces ministra Ana Pastor. Desde la Cámara Baja coordinaba al grupo parlamentario socialista de Galicia, a distancia de un bipartito que no lo tuvo en cuenta a la hora de participar en los consellos da Xunta. Su tarea, alejado ya de responsabilidades orgánicas era compatible con la concejalía en Pontevedra. Pero su acercamiento a José Blanco le devolvió los siete días de la semana a su tierra natal como nuevo delegado del Gobierno.

Ahora, la estrepitosa caída de Teresa Casal del cartel con el que los socialistas se presentarán en el ruedo electoral del 2011 se veía venir. Aún así, al PSOE de Pontevedra parece que le ha cogido un toro que populares y nacionalistas hace tiempo que festejan. Los segundos con más alegría que los de Martín, ya que el BNG de Lores presentó hace meses su apuesta global para mantener la alcaldía. Un caramelo que podría quedarse el PP si el líder de la oposición hace equipo.

¿De verdad el PSOE está improvisando? Hay teorías y teorías. Ni la dirección gallega del partido, ni mucho menos la provincial bendecían la continuidad de Casal. En la local, división. Buena prueba son los nombres por todos conocidos que se filtraron con más o menos intensidad para tomar el relevo de la defenestrada abogada: el edil y antiguo sindicalista José Manuel Valcárcel tenía todas las papeletas, pero la premiada, al parecer, se extravió. Guillermo Meijón, del que se dice que es el eterno tapado...

Hay quién analiza también que el resquicio que encontraron los críticos en los estatutos del PSOE precipitaron las cosas. Puede.

Pero, Louro, que controló durante años los movimientos orgánicos del partido en Galicia, tocaría la gloria si consigue hacerse con la alcaldía de la única urbe gallega que ningún socialista ganó.

Quizás el amigo con nombre de astro, con vinculaciones con la política pero también con la farándula, se adelantara cuatro años en su pronóstico, porque el mapa de partida de los tres grupos municipales está a un concejal (12, PP; 7, BNG y 6, PSOE).

Lo único claro, por ahora, en esta fiesta es que o en A Coruña o en Pontevedra, Louro no se corta la coleta. Aunque en las dos plazas su faena tiene un riesgo.