Una mujer autista, con graves problemas de visión y oído, exhibe sus originales cuadros en el Café Moderno
31 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Yolanda Manrique es autista y además, no habla, apenas oye y solo tiene un resto de visión, pero todo eso no le impide crear un singular lenguaje a través de las imágenes y las pinturas.
A imaxe, a miña linguaxe, es el título de la exposición que hasta el 12 de septiembre podrá visitarse en la sala Laxeiro del Café Moderno de Caixa Galicia. En ella, Yoli muestra una veintena de obras de una gran frescura, a pesar de tratarse de copias. La muestra está auspiciada por la Fundación Menela, una red de servicios para el autismo y la dependencia con sede en Vigo.
Su presidente, Cipriano Jiménez Casas, explicó que Yolanda Manrique llegó al centro de adultos que la fundación tiene en Nigrán cuando abrió, en el año 1993. «Non sabíamos se iba encaixar porque chegou cuns 18 anos e un grao de discapacidade moi grave. Aparte do autismo tiña unha sordeira moi pronunciada e unha cegueira bastante importante, tiña un resto visual pero moi escaso».
Pero su evolución no dejó de sorprenderlos. «O tempo -añade- nos foi dando unha dimensión de Yolanda cada vez máis importante». Cuando tenía momentos críticos de especial nerviosismo, a los monitores se les ocurrió darles un folio con algún lápiz o rotulador, para ver si aquello la calmaba. Y empezó haciendo una especie de círculos, de manchas negras, que además la tranquilizaban.
Al principio eran unos dibujos muy repetitivos, «todos redondos, obscuros e moi tenebrosos». Pero luego, le fueron dando modelos para que copiara, de revistas o libros, y los especialistas que la atendían empezaron a observar un doble y beneficioso efecto: «Por unha parte, a pintura era un elemento de comunicación nunha persoa onde non había practicamente outra posibilidade, e pola outra, pasados uns anos, vimos que era capaz de facer unha copia dun debuxo dunha forma que nos empezou a sorprender». Yoli copiaba con total libertad y en la exposición se puede ver el modelo y lo que ella crea a partir de ese modelo.
Calidad
Los que la rodeaban empezaron a darse cuenta de la calidad de los dibujos, especialmente desde hace ocho o nueve años, «as cousas xa eran realmente estupendas». Participó en la elaboración de algún calendario y llevó algunos premios en concursos de postales navideñas. Y en el año 2007, en un congreso internacional de la asociación Autismo Europeo celebrado en Oslo, un cuadro de Yolanda Manrique, que había llevado la Fundación Menela, se alzó con el segundo premio.
Ahora está en la fase de dejar las reproducciones y de empezar a hacer algo sin modelo al lado. Cipriano Jiménez dice que tanto el como los que están en contacto con ella, están convencidos de que «sabe que está a facer algo importante e que se lle está a recoñecer».
En la inauguración de la muestra, rodeada por su madre y sus compañeros, parecía como que entendía que ella era la protagonista. «A relación con ela é a través de signos e do tacto, hai que xogar moito co tacto... estamos a empregar unha especie de linguaxe alternativa para poder chegar a ela, e por iso ten máis mérito o que está a facer».
Con un indisimulado orgullo, el presidente de la Fundación Menela subraya que «calquera persoa, se realmente se lle axuda, se lle propoñen posibilidades, pode chegar a desenvolver as capacidadees que todos temos as veces acochadas no silencio».