El Celta doblegó al Pontevedra en una buena segunda mitad y se alzó con el Trofeo San Roque de Portonovo. El conjunto granate, que ofreció una gran imagen sobre todo en el período inicial, no le perdió la cara al encuentro en ningún momento, pero acabó claudicando ante la superioridad técnica rival.
La primera mitad fue muy igualada. Carlos Padín y Dani Pendín superaron a la pareja organizadora celeste formada por Trashorras y López Garay y los vigueses sufrieron más de lo esperado. Sin embargo, las mejores ocasiones fueron visitantes. Quique de Lucas pudo abrir el marcador pronto, pero Orlando Quintana le ganó el mano a mano.
La respuesta granate surgió con un disparo de Padín que se marchó fuera. Y poco después era David Rodríguez el que erraba el 0-1 en un remate de cabeza en el segundo palo que salió rozando el palo. Este dispuso también de la última opción celeste, que se resolvió de la misma manera.
En la reanudación, el Celta hizo valer su pegada. Túñez avisó en el minuto 48 con un cabezazo que estuvo a punto de sorprender a Quintana. Igor puso la réplica unos segundos más tarde. Su remate con la testa se fue rozando el larguero. El tanto ya no tardó en llegar. Hugo Mallo le puso el balón en la cabeza a Michu, que lo instaló de forma inapelable en la red. Iban 52 minutos. El Celta sentenció cinco después con una jugada de tiralíneas. David Rodríguez centró, Michu la dejó de cabeza a Joan Tomás, que fusiló a Quintana a placer.
El Pontevedra estuvo a punto de marcar en los instantes finales. Tiko Messina lanzó un zambombazo al que respondió Falcón como pudo. El balón lo sacó bajo palos un defensa celeste.