Ciencias del Deporte bate récord

Chelo Lago consuelo.lago@lavoz.es

PONTEVEDRA

Unos 225 jóvenes, el récord absoluto, solicitaron hacer las pruebas para cursar la carrera de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, aunque al final, 24 no se presentaron. Ayer y el lunes, tras haber superado la selectividad, fueron citados para hacer en las instalaciones del Centro Galego de Tecnificación, las pruebas de acceso, las más concurridas de las llevadas a cabo hasta ahora. Las plazas disponibles son únicamente 100. El porcentaje de chicos fue muy superior al de mujeres, pues sobrepasó el 85%, como indicó Águeda Gutiérrez Sánchez, profesora del departamento de Didácticas Especiales y secretaria del tribunal de evaluación de las pruebas, integrado por docentes. Una primacía habitual en esta carrera, en la que solo un 20% son mujeres.

Del total de los presentados solo hubo «tres o cuatro personas declaradas no aptas». Eso indica, como subrayó la profesora, que ahora se tendrán en cuenta las nota del selectivo. Los aspirantes a acceder a la citada carrera se enfrentaron a siete pruebas, de las cuales tienen que superar seis. Una de ellas es natación, en la que deben nadar de espalda, pasar por debajo de una corchera y nadar a crol. También deben mostrar su destreza en un circuito de agilidad, y en pruebas de habilidad y flexibilidad, además de realizar salto horizontal, lanzamiento de balón medicinal y una última de resistencia aeróbica, a la que muchos renuncian por haber pasado todas las anteriores. Águeda Gutiérrez considera que las pruebas son muy fáciles, y que cada año «la gente viene peor preparada», lo que achaca a que «en mi opinión, el interés por el futuro es bastante menor entre los adolescentes». Indica además que la prueba en la que más suelen fallar es en la de gimnasia, que incluso algunos no la hacen y prefieren ir a la última, que es la de resistencia aeróbica.

A pesar de que algunos de los aspirantes presentados lo hacen como segunda opción, esperando si pueden entrar en otra carrera, la nota de entrada este año subirá bastante con respecto al 5,5 del pasado curso, pues existe una mayor competencia, y posiblemente no queden plazas para la convocatoria de septiembre. Ahora mismo hay casi dos alumnos por plaza, al margen de los estudiantes que acaben decantándose por otras opciones. Tras la jornada de ayer y la evaluación de todos los aspirantes, se valorará la nota de selectivo para elegir a los afortunados, toda vez que en esas pruebas de acceso la única calificación es apto o no apto, independientemente de las marcas o los tiempos conseguidos.

La mayoría de los asistentes también estuvieron de acuerdo en que las pruebas no fueron especialmente difíciles, si bien es verdad que la mayoría ya practica el deporte. Es el caso de los pontevedreses Alejandro Pérez Tieso y Sergio Rey, que juegan, respectivamente, al tenis y al baloncesto. Para el primero, que milita en el Club de Tenis Ureca de Nigrán y que viene de proclamarse campeón júnior en el torneo del Pazo de Ramirás, en Ourense, la prueba más difícil fue la de natación -si acaso porque también es la primera que realizan y los nervios influyen-, y la más fácil, la del lanzamiento del balón medicinal. En franca minoría, Gabriela Ansín y Olalla Álvarez fueron dos de las aspirantes femeninas, que acudieron a las pruebas muy nerviosas y al final las superaron sin sobresaltos. Gabriela lleva once años haciendo piragüismo mientras que Olalla lleva otros tantos haciendo gimnasia, además de practicar también patinaje, baloncesto y natación. Ninguna de las dos piensa en hacer otra carrera y esta es su primera opción. Sin embargo, Rubén Areán es uno de los muchos futbolistas que se presentaron. Pertenece al SD Agolada y para asegurar que podrá cursar la carrera, también se presentó a las pruebas de A Coruña.