Un total de 6.363 personas respaldan su proyecto en Facebook. Un proyecto que nace del recuerdo de su hermano Francisco, que murió de leucemia en el 2005 con 37 años. Desde entonces, David Gil se ha empeñado en fomentar la solidaridad para evitar más muertes por esta enfermedad. Mañana celebrará una marcha de 33 kilómetros entre Vigo y Pontevedra para animar a la donación de médula ósea. Pero esta particular campaña de sensibilización no la hará solo. Junto a él, correrán o caminarán un total de 70 alumnos del gimnasio Metropolitan, de Vigo. Los más rápidos saldrán a las diez de la mañana desde el centro comercial A Laxe, y el resto están citados a las nueve de la mañana en el mismo punto partida. El destino final: la plaza de A Peregrina, en Pontevedra. Serán 33 kilómetros, 33.000 metros de camino a la concienciación, que si nada lo remedia, discurrirán bajo la lluvia por la carretera nacional que une ambas ciudades.
El sábado es una fecha señalada en el calendario de David Gil. Su hermano cumpliría hoy 43 años, pero hace cinco años que falleció, después de haber pasado cuatro luchando contra la enfermedad. Así, cada 12 de junio empieza a ser habitual que Gil organice una marcha que espera que se consolide con el paso de los años. El año pasado se marcó un reto. Este ex alumno de Ciencias da Actividade Física e o Deporte recorrió las siete ciudades gallegas -Vigo, Pontevedra, Ourense, Santiago, A Coruña, Ferrol y Lugo- parando en cada uno de los hospitales con la única esperanza de encontrar 700 posibles donaciones de médula. Durante diez días corrió cerca de 500 kilómetros por todas las carreteras de Galicia bajo el lema 700 camisetas contra la leucemia . «En cada hospital entregué cien camisetas de la causa solidaria», explica Gil sobre su gesta de hace un año. Hoy, su objetivo es similar, aunque solo hará la primera etapa de aquella travesía. «El objetivo sigue siendo el mismo, sensibilizar a la gente con este tipo de donación en vida, que no tiene tanta publicidad como el de sangre u órganos», señala David Gil.
En cada uno de los 33 kilómetros que recorrerá David Gil mañana sábado, su pensamiento intentará buscar adeptos en la donación de médula, la única esperanza para muchos pacientes con leucemia. Su hermano no tuvo la suerte de encontrar un donante 100% compatible para liberarse de la leucemia linfoblástica que le costó la vida. Ayer, reconocía a La Voz de Galicia que el simple hecho de lograr que alguien se salve gracias a su campaña es suficiente para coger impulso y continuar.
La idea de transmitir este mensaje a través del deporte nace en David Gil por su condición de preparador físico y entrenador personal, pero la ayuda de su hermano Francisco fue impagable. Aún sabiendo que su recuperación médica era difícil decidieron que valía la pena abrir una nueva vía para ofrecer información sobre la donación de médula ósea. «Llega muy poca información a nuestras manos, por los que desde el 2004 ambos emprendemos una cruzada de sensibilizar a la sociedad, sobre todo a las personas que por fortuna nunca tuvieron cerca un familiar o un amigo que les hizo sentir en sus propias carnes la desgracia de que un ser querido se vaya apagando porque no encuentra un donante compatible», recuerda David Gil. Tras el fallecimiento de su hermano continuó con esta labor altruista, cuyo objetivo es inscribirse en el registro de Doadores Non Relacionados de Médula Ósea (Donormo).
Cerca de 3.000 personas de toda Galicia están anotadas en el Centro de Transfusiones de Galicia. Son solo el 5% de todos los que están inscritos a nivel nacional y una minimísima parte de los más de 11 millones que lo hacen en todo el mundo. El proceso es tan sencillo, que David Gil anima a todos los pontevedreses a que se sumen a uno de los actos más sencillos y solidarios que podemos hacer. Esta carrera solidaria demuestra, así, lo fácil que es entrar en el Banco Mundial. A los donantes solo tendrán que analizarle la sangre y efectuarle una pequeña extracción, suficiente para evitar una muerte, en caso de que se localice al receptor ideal. Y el lunes, el Día Internacional del Donante. Esta claro que este fin de semana es para la solidaridad. Mañana será una carrera por la médula ósea, y el lunes se celebrará el Día Internacional del Donante. Los gallegos tenemos muchos motivos para felicitarnos por ser uno de las comunidades que más sangre donamos. La ciudad, con 45 donaciones por cada mil habitantes, y casi un millón de metros cúbicos al año, se encuentra dentro de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se trata solo de pequeños gestos de vida que contribuyen a que miles de personas puedan seguir disfrutando de lo único que manejamos: nuestra vida.