Pontevedra ha perdido en el último año 396 locales y solicitado 41 licencias de apertura desde enero
23 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Cada día, un comerciante de la ciudad baja la verja para no volver a subirla a la mañana siguiente. Las crisis económica y la amenaza latente de un recrudecimiento de la misma han provocado una caída del consumo en los últimos años, que en la ciudad de Pontevedra, marcada por un tejido industrial poco potente, ha acabado por tensar una soga que se enrosca en el comercio minorista. En el último año, la capital del Lérez ha visto como 396 locales cerraban sus puertas, mientras el Concello tramitó 41 solicitudes de licencia de apertura para actividades comerciales o empresariales en lo que va de 2010. En el 2009 esta cifra alcanzó las 130.
A día de hoy, los casi 82.000 habitantes de la ciudad cuentan con una oferta de 1.552 establecimientos, 842 menos que cuando las hipotecas basura norteamericanas empezaban a hacer presagiar que Europa se sumiría en una crisis difícil de superar. Hace tres años, la Cámara de Comercio tenía inscritos 2.394 locales dedicados tanto a la venta de alimentación como de textil o cosméticos. Se excluyen de esta relación al sector hostelero.
Con todo, el diagnóstico que ofrece el comercio minorista lo lleva directo a al uci. La Oficina Provincial del Comercio resalta que en el último año se han intensificado los cierres y las liquidaciones de los establecimientos comerciales de la ciudad no solo provocados por la crisis económica, sino que las dificultades de encontrar un relevo generacional ha hecho que muchos de los puntos de venta cerrasen sus puertas. Un nuevo temor sobrevuela ahora la ciudad. El recorte salarial de un un 5% a todos los funcionarios reducirá aún más el consumo. Y es que más de 15.000 trabajadores de la Administración pública de la comarca estarán afectados por la medida del Ejecutivo central.
Dos áreas diferenciadas
Los representantes locales del comercio distinguen dos zonas en la ciudad: la zona vieja y áreas más dinamizadas como el entorno de Benito Corbal. Mientras esta segunda área apenas cuenta con locales cerrados, el casco antiguo se desvanece en las inmediaciones de la plaza de abastos donde los locales más próximos al río rozan los 900 euros al mes y los de la calle César Boente superan los mil. Otro cantar son los bajos en Benito Corbal que pueden alcanzar los 3.000 euros mensuales. «En la inmobiliaria podemos decir que los locales de la zona vieja pueden estar una media de dos años sin alquilar. Ya no hay lista de espera», señala Javier Tovar, responsable de Inmobiliarias Tovar.
La fuerte presencia de multinacionales como Inditex en las áreas más comerciales de la ciudad restan auge a la zona vieja, según el presidente de Aempe, José María Rodríguez, que reconoce que esta área «necesitaría una superficie como Zara para hacer de polo de atracción». Pese a la negra sombra que proyecta el sector minorista, los profesionales sostienen que la peatonalización favorece al comercio, aunque la zona cuenta con más locales de ocio que de venta.