Alejandro Vázquez tiene una asignatura pendiente con el Carlos Tartiere porque nunca ha sido capaz de conseguir un resultado positivo en el santuario del Real Oviedo, que se ha convertido en poco menos que gafe para él.
Eso sí, la cosa tampoco es como para echarse las manos a la cabeza porque únicamente ha disputado dos encuentros allí. Su primera visita la realizó con el Mosconia, con el que debutó en Tercera División en la temporada 1999-2000.
Su abuelo Valerio Vázquez estaba en la grada apoyándole, pero el central granate no pudo brindarle un triunfo. El filial carbayón se llevó la victoria.
«Para él era un orgullo verme jugar, aunque la única vez que pudo hacerlo fue en el viejo Tartiere. Estuvo en el palco porque era una persona importante en el club. Estaba muy contento no solo por ver un partido conmigo en el terreno de juego sino porque yo jugaba contra el Real Oviedo», comenta el capitán del Pontevedra.