César Mosquera: «A sección que queda non dá para máis»

La Voz

PONTEVEDRA

El concejal de Infraestruturas, César Mosquera, repasó ayer los motivos que llevaron al gobierno local a canalizar solo el tráfico de entrada por la nueva avenida. «A sección que queda non dá para máis», aseguró al ser preguntado por qué no se había incluido también el tráfico de salida hacia O Pino.

El responsable municipal explicó de entrada que se habían reservado cinco metros para la prolongación del paseo peatonal del Gafos en paralelo al río para empatarlo luego con el tramo peatonal del nudo de O Pino. Estos cinco metros no son una decisión potestativa del gobierno local, sino que responden a la franja reservada para dominio público y servidumbres en los laterales del río.

Después, se han restringido las zonas de aparcamiento -solo a un lado- y fue necesario dejar espacio para aceras, y dos carriles, además del carril bus a fin de que los autocares no pasen ya por la avenida actual. En el futuro, entrarán por uno de los carriles de acceso de la nueva avenida en sentido O Pino-Estación y saldrán por el carril específico para autocares.

Veto a la vía dura

Sumados los anchos del paseo peatonal, las dos aceras, los tres carriles y estacionamientos no quedaba ya espacio, según explicó el concejal, para canalizar el tráfico de salida a no ser que se hiciese una vía muy dura de cuatro carriles sin aceras, un tratamiento que llegó a preverse «fai 20 anos», pero que «non ten sentido» en la actualidad.

El concejal de Infraestruturas señaló que, en cualquier caso, se han analizado las distintas opciones y que el diseño final está en función de las posibilidades que ofrecía la sección y de las limitaciones derivadas de la proximidad del río.

También destacó que más de la mitad del tráfico saldrá de la avenida de Vigo y que esta medida, unida a la decisión de desviar los camiones de gran tonelaje que antes iban hacia Ence cargados de madera, supondrá una mejora en los niveles de contaminación acústica que soporta la zona.