El plan de Factoría Naval dilata el pago de la deuda hasta el 2012

PONTEVEDRA

A falta de dos semanas para que Factoría Naval intente evitar el concurso de acreedores, los proveedores siguen esperando el plan de viabilidad. Hasta el momento solo conocen de palabra las condiciones que la empresa les plantea. El astillero se escudó ayer mediante email en la confidencialidad del documento para no entregárselo y los instan a reunirse cara a cara para negociar.

Pero después de semanas de espera, el comité integrado por las compañías que más deuda acumulan convocaron ayer una asamblea en Vigo para que las 390 empresas pendientes de cobro conozcan la situación actual y decidan que medidas a tomar ante la «desinformación» por parte del astillero. El único comunicado que han recibido ha sido vía e mail para solicitar su adhesión «a ciegas» al plan de viabilidad. Factoría Naval plantea a las 390 auxiliares que acepten una quita del 33% y el resto de la deuda se divida en cuatro partidas. La primera la recibirían inmediatamente y las otras tres se entregarán el 30 de diciembre del 2010, el mismo día del 2011 y la última partida llegaría el 30 de diciembre del 2012. Hasta el 2013, las auxiliares navales no contarían con el dinero. «No queremos entrar a negociar la quita sino tenemos garantías del pago», reprocha García Costa, responsable del Grupo Emenasa.

Los proveedores están dispuestos a aceptar la quita del 33% siempre y cuando se les garantice por escrito que el resto de los pagos se harán efectivos en tiempo y forma. Exigen como moneda de cambio que la compañía demuestre la solvencia a largo plazo. Para recibir el aval de la Xunta es imprescindible que se aprueben los tres requisitos exigidos por la Consellería de Industria: Llegar a un acuerdo con los armadores noruegos para dar salida a los dos X-Bow que están pendientes de entrega, lograr el respaldo de los acreedores en el plan de viabilidad y una ampliación de capital por parte de los socios.

Es en este último aspecto, donde más discrepan los proveedores, que califican de «broma» los tres millones de euros que prevén ampliar. «¿Qué daño hemos hecho nosotros? Hay un defecto de gestión en el astillero que tendrán que solucionar para lograr nuestro respaldo», explica García Costa, que se pregunta dónde está Pablo Comesaña -quien posee el 45% de las acciones- en las negociación.