Dos calles cortadas, otras dos por cerrar y carriles reservados a las palas componen el paisaje urbano de Pontevedra. Pero el momento más complicado está aún por llegar
27 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Dice una ley no escrita que, cada vez que se aproximan unas elecciones municipales, se multiplican las obras en las ciudades. Es, según esta ley, el momento que alcaldes y gobiernos locales de todo signo escogen para convertir sus proyectos en realidad con la esperanza, a veces vana, de que el ciudadano los tenga en la retina a la hora de votar. Pontevedra no es ajena a esta situación, aunque no todo son obras municipales: la vieja Turoqua suma a las actuaciones del Concello obras pendientes de Fomento. Si la crisis económica no lo impide, habrá que esperar al menos hasta el 2018 para poder retirar el cartel de ciudad en obras.
Dos calles cortadas y carriles reservados para palas y hormigón son parte del paisaje urbano de las últimas semanas. Pero lo peor puede estar por llegar. En teoría, la situación más complicada se planteará cuando se cierra el puente de Loureiro Crespo sobre las vías, otra vez a causa del AVE. En teoría, en ese momento, se cerraría también el puente de Joaquín Costa, clausurado ya estos días para cambiar una tubería, según la versión oficial.
Para entonces, deben estar en funcionamiento el paso bajo las vías del Valdecorvos -al que la Xunta quiere dar protección ecológica- y el puente de los Juzgados cara a Pedra do Lagarto. Pero, aún con estos nuevos accesos en funcionamiento, los responsables del tráfico local no las tienen todas consigo y creen que el tráfico será complicado.
AVE hasta el 2012
La estela del AVE atlántico estará presente en el municipio hasta el 2012. A finales de ese año, debe completarse la electrificación de los recorridos Pontevedra-Vigo y Pontevedra-Santiago, Claro que, al haber elecciones ese mismo año, no deben descartarse adelantos. En el 2012 debería estar listas también la reforma de O Pino y de la N-550 en Salcedo.
Otras elecciones -las municipales del 2011- marcarán en teoría el final de la actual oleada de obras de reforma urbana -Joaquín Costa, A Estrada, avenida de Marín, As Correntes, Loureiro Crespo- aunque no será el fin de la historia. Nuevos proyectos municipales saldrán a escena, mientras Fomento y la Xunta sigue asumiendo otras asignaturas pendientes, entre ellas, la circunvalación, al ronda urbana o la construcción de la nueva avenida de Vigo. Pontevedra tiene cemento a la vista al menos para ocho años más.