Paradela culmina con la escenificación de la resurrección de Cristo cuatro intensas jornadas dedicadas a los ritos religiosos y a la fe
05 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La Semana Santa vivió ayer su última gran cita del año. El Domingo de Pascua protagonizó ritos y procesiones en distintos lugares del norte de la provincia, aunque una vez más, Paradela (Meis) llevó la voz cantante. Y es que en esta ubicación se viven estas fechas de una forma especial.
Ayer se escenificó el episodio de la resurrección de Jesús. El atrio de la iglesia se convirtió en un gran teatro en el que romanos, ángeles y personajes como María Magdalena, María de Santiago o Salomé, dieron vida a la última representación de este período.
Alrededor de medio millar de espectadores asistieron al pasaje en el que la losa que guarecía al cuerpo de Jesucristo era derribada y en el que poco después, el ángel anunciador descendía desde lo más alto del campanario del templo.
El Domingo de Pascua de Paradela estuvo además ambientado por la actuación de la coral Cortegada y la procesión de la resurrección, lo hizo acompañada de la Banda Unión Musical de Lantaño.
Meis ponía así punto y final a una semana de actos que comenzaba con el Domingo de Ramos y que tuvo las esperadas representaciones de la última cena, el vía crucis, el descendimiento y el santo entierro de Jesús, puestas en escena que le convierten en uno de los lugares de referencia para los fieles y seguidores de estas fechas.
En el resto de municipios también se llevaron a cabo los pertinentes oficios religiosos del fin de semana de Pascua. En Pontevedra cabe destacar la procesión de la sagrada resurrección de Jesús, de la cofradía de Nuestra Señora del Amor Hermoso, que salió ayer de la parroquia de San José.