Los contenidos del evento no viajarán este año a otros municipios gallegos a falta de una propuesta de la Xunta para su redifusión
16 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.A pesar de contar con un presupuesto más reducido que en años anteriores, el Salón do Libro Infantil e Xuvenil cerró sus puertas el pasado domingo, en el Pazo da Cultura, habiendo superado, ampliamente, las expectativas de los organizadores en cuanto a asistencia, participación y al trabajo desarrollado por los numerosos actores implicados en el evento. Después de once ediciones, la concejala de Cultura, Lola Dopico, subrayó que estamos ante un referente cultural con proyección en toda Galicia y plenamente consolidado, «que non deixa de medrar e cada ano ten a capacidade de atraer a máis xente».
Después de haber recibido veinticinco mil visitas desde el 7 de febrero hasta el 14 de marzo, llegó la hora de desmontar el importante trabajo de producción del salón y todas las exposiciones que lo conformaron, como la dedicada a la vida y la obra del escritor Agustín Fernández Paz o la de ilustraciones realizadas por Xosé Covas para O libro das viajes imaxinarias, de Xabier P. Docampo.
En anteriores ediciones, una vez clausurado en Pontevedra, los contenidos del salón viajaban por la geografía gallega para exhibirse en otros municipios desglosado en mini salones o semanas del libro infantil. Una itinerancia que requería de una colaboración extra por parte de la Xunta, con la que no se contó este año.
La Consellería de Cultura aportó a la organización del evento 12.000 euros. Pero, según indicó la concejala Lola Dopico, a día de hoy el Concello no recibió ninguna propuesta a mayores para llevarlo a otras localidades gallegas.
Veinticino mil
En todo caso, el Salón do Libro Infantil e Xuvenil registró en esta undécima edición un espectacular aumento del número de visitantes que llegaron de toda Galicia. Finalmente fueron 25.025 personas las que pasaron por el Pazo da Cultura, cinco mil más que en la anterior edición, una cifra que viene a demostrar el interés del público por el universo de los libros y el atractivo de la programación desarrollada, según los organizadores.
A lo largo de cinco semanas se celebraron actividades para todos los públicos que incluyeron espectáculos, música, conferencias, exposiciones, talleres de animación a la lectura y otros relacionados con la literatura y el teatro infantil y juvenil.
Ya en la primera semana el salón alcanzó un promedio de 1.891 visitas diarias y la gran afluencia a las actividades en horario de tarde obligó a la organización a ampliar la programación de Tardes na sala para un público familiar.
El tema de este año fueron las ciudades, que abrió mucho las posibilidades a la participación de los centros educativos, como se pudo ver en la exposición de trabajos escolares de alumnos de 48 colegios de la provincia. Pero en total fueron 75 colegios e institutos los que pasaron por el salón, con 2.304 niños llegados de diferentes puntos de Galicia.