«Nos encargan hasta que cosamos botones»

PONTEVEDRA

Cada vez es más frecuente pagar para que te cosan un botón o suban los bajos de una prenda. Las tres costureras de Arreglos de mamá, con Pilar Moure a la cabeza, lo saben bien.

-¿Cuáles son las tareas más habituales que realizan?

-De todo: subir bajos, meter y sacar a abrigos, vestidos, pantalones... Nos encargan hasta que cosamos botones.

-¿Ha crecido la demanda con el tiempo?

-Sí. Por una parte, la mujer se ha incorporado al mundo laboral y no le queda tiempo; por otra, los jóvenes ya no aprenden a hacer este tipo de cosas, no es como cuando nosotras íbamos al colegio, que era una exigencia para las mujeres. ¿Cómo ibas a ser mujer y no saber dar una puntada?

-¿Así que ahora tienen más clientes?

-Incluso hombres solteros o separados que no saben hacer este tipo de cosas. Antes eran solo las mujeres las que se preocupaban de estas cuestiones, más relacionadas con las labores domésticas, pero la situación ha cambiado.

-¿La crisis ha ayudado al negocio?

-La gente ahora aprovecha más la ropa de otros años, sobre todo las piezas más valiosas, como los abrigos, y les hacen ajustes. Por ejemplo, este año nos han traído más abrigos de piel que nunca, unas prendas que nos dijeron que llevaban años guardadas en el armario. Además, también hacemos ropa a medida y cortinas. Y desde que abrimos, hace 6 años, apenas hemos modificado los precios.