El Colegio de Abogados dio inicio ayer a un nuevo curso académico de la Escuela de Práctica Jurídica Teucro Iuris. En esta ocasión, son nueve los alumnos que se matricularon, una cifra que para el decano de los letrados, Eloy Artime Cot, «es el número apropiado. Queremos que la enseñanza sea casi familiar, que se parezca mucho a lo que antes era la pasantía, donde el contacto entre profesores y alumnos era muy directo, muy cercano». «Es un oficio que se aprendía como todos los oficios, con un aprendiz al lado de un maestro», añadió Artime Cot, quien subrayó que, a diferencia de lo ocurrido el año pasado cuando todos los nuevos alumnos fueron mujeres, en esta ocasión hay algún hombre. Demostró sus dotes de diplomático cuando se le preguntó por los profesionales que destacaría de entre la nómina de docentes de la escuela, cuestión que solventó con un «sé cuales son los profesores más amenos y que gustan más a los alumnos», pero hasta ahí llegó. Minutos después, ante la atenta mirada de, entre otros, Francisco Javier Menéndez Estébanez, presidente de la Audiencia; Fidel Jesús del Río Pardo, decano de los jueces; o José Portela Leirós, decano de los procuradopres, el abogado vigués Gonzalo Gómez González fue el encargado de impartir la lección inaugural. Enseñanza a distancia. El Colegio de Abogados organiza la Escuela de Práctica Jurídica en contacto con la UNED, centro que, curiosamente ayer, acogió la apertura del nuevo curso académico que estuvo presidido por Antonio Fernández Fernández, vicerrector de centros asociados. De hecho, los vínculos existentes entre unos y otros quedó patente cuando el coro formado por los letrados pontevedreses intervino en distintos momentos de la ceremonia. La profesora Lidia Noriega Rodríguez se ocupó de leer la memoria del curso pasado, mientras que, al termino de su intervención, el catedrático Manuel Alonso Castro Gil tomó la palabra para pronunciar la lección inaugural que hizo referencia a la sostenibilidad y el futuro energético.
Una nueva trayectoria empieza también para la Cafetería Lusitana, que abrió ayer en su emplazamiento en la calle Espiñeiro, frente al nuevo edificio de la Xunta en Campolongo, después de dejar hace unos meses la praza da Liberdade. Su propietario, Carlos Suárez Fragueiro, espera que a partir de ahora el local «forme parte del futuro» de los pontevedreses y ayer inició el arranque de esta nueva etapa con una animada fiesta.
Quien tiene mucho que celebrar también es la alcaldesa de Cuntis, la socialista Fátima Monteagudo, que se convirtió ayer en madre de mellizas. Las gemelas Emma y María llegan antes de lo previsto y están en la incubadora, pero tanto ellas como su madre se encuentran perfectamente en el Hospital Materno Infantil de A Coruña. Felicidades, claro, también al papá, Fernando Cancelo.