El brillo que no llega a Pescadoira

PONTEVEDRA

La falta de limpieza en el entorno de la urbanización de Alonso se suma al retraso que acumula el proyecto de la sala arqueológica para mostrar los restos romanos

14 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El entorno de la urbanización que se levantó en la zona que ocupó la antigua fábrica de Alonso, en la avenida de Montero Ríos de Bueu, estaba llamado a ser uno de los espacios más atractivos de la localidad. Sin embargo, esas expectativas están hoy lejos de cumplirse.

El aire de abandono y la falta de limpieza hacen que surjan algunas voces críticas con esta actuación y, sobre todo, con su mantenimiento una vez que el daño urbanístico está hecho. Muy cerca, la construcción de una sala arqueológica para los restos romanos descubiertos cuando se derribó la fábrica de Alonso sigue acumulando años de retraso y ya van seis.

El pasado mes de febrero, la ex conselleira de Cultura, Ánxela Bugallo, y el alcalde de Bueu, Félix Juncal, habían anunciado que la Xunta y el Ayuntamiento iban a firmar un convenio para recuperar los restos romanos de Pescadoira. El objetivo del acuerdo era poner en valor un yacimiento que tiene un interés arqueológico y científico «indubidable». En esa zona del frente marítimo de Bueu aparecieron miles de fragmentos cerámicos, dos hornos de fabricación de ánforas y restos de los muros de varios edificios.

Los restos los custodia Patrimonio, pero la parcela donde están los muros sigue hoy abandonada. Unos cimientos de piedra llenos de maleza y basura son todo lo que el visitante puede observar de la antigua factoría de salazón y villa romana de Pescadoira. Los restos no están señalados y fácilmente pasan inadvertidos, ya que para encontrarlos hay que saber de antemano que existen.

Mantenimiento

Respecto a la urbanización de Alonso, la concejala de Limpieza, la nacionalista Teresa Magdaleno, hizo ayer hincapié en que su mantenimiento corresponde a la comunidad de propietarios de los edificios, a pesar de que se trata de espacios públicos. «O mantemento dos xardíns, a praza e as escaleiras corre a cargo da urbanización, aínda que o persoal do servizo de limpeza aproveita para varrer cando pasa por alí e ve suciedade», comentó la responsable.

La edila restó importancia a la basura -latas de refrescos, papeles y plásticos- que se acumula en las escaleras públicas que comunican la calle Montero Ríos con la avenida de Marín. «Poden ser restos da fin de semana, porque unha ou dúas veces á semana se pasa por esa zona», apuntó Teresa Magdalena, que no tenía constancia de quejas vecinales por el estado de abandono de la zona.