El concejal de Medio Ambiente de Poio, Gregorio Agís, señaló ayer que en los últimos dos año, el Concello eliminó más de un centenar de focos de contaminación vertidos, actuación enmarcada dentro del plan de control de vertidos.
Agís detalló que las actas de Augas de Galicia recogen la evolución de la eliminación de estos puntos negros. De acuerdo con el edil, en el termino municipal se arreglaron 102 de los 109 focos de polución.
Las obras de eliminación de los vertidos se acometieron con una aportación de la Xunta de Galicia de 300.000 euros, trabajos que incluyeron reparaciones en redes de saneamiento, y ejecutar nuevas redes de pluviales que limitan el caudal de la red de fecales.
Nueva fase
Gregorio Agís recordó que este año está previsto empiece un nuevo proyecto para solucionar los vertidos que todavía están pendientes. Para esta nueva fase de eliminación de puntos de contaminación habrá una partida de 600.000 euros. El edil recordó además que todavía está sin resolver la futura ubicación de la depuradora de Raxó.