Pontevedra entre rías

Chelo Lago consuelo.lago@lavoz.es

PONTEVEDRA

El Club Montañeiros de Pontevedra que preside Javier Villaverde Vayá, realizó una de sus rutas clásicas, el sendero Entre Rías, que parte de la parroquia de Ponte Sampaio y acaba en Pontevedra, en el río Lérez, tras pasar por el monte da Fracha. Algo más de treinta personas, a las que se unieron otros grupos en la cima, participaron en esta actividad, en un día espléndido para el senderismo que además, permitió espectaculares vistas de la ría de Vigo desde los miradores naturales de la ruta. A primera hora de la mañana, la mayoría de los participantes subieron al autobús que los trasladaría desde el Pabellón de Deportes hasta la parroquia de Ponte Sampaio, en donde comenzó el camino a pie.

La ruta, con alguna variación sobre la tradicional, se inició sobre las 9.45 horas, por la orilla del río Ulló, pasando por los lugares de Vilar y Rañadoiro, junto al felizmente restaurado acueducto, y seguir por las laderas boscosas de la Fracha en su cara sur. La subida permitió a los caminantes observar la Ría de Vigo desde distintos miradores naturales. A la cima del monte, de 545 metros, se llegó a las 14 horas, y hora y media más tarde, después de una merecida comida para reponer fuerzas, fueron muchos los que continuaron el camino, mientras otros se quedaban en el monte, disfrutando del paisaje y de juegos al aire libre, o regresaron a Pontevedra.

Los más decididos prosiguieron su marcha, esta vez descendente y también de nuevo trazado, siguiendo el río Pintos, recientemente desbrozado en una actividad de los presos de la cárcel de A Lama, por caminos rurales hasta Mourente y Bora. A las 19 horas, el grupo se adentró en la senda del Lérez en Bora, para llegar a la playa fluvial, punto y final del camino. En total, 32 caminantes realizaron el recorrido completo, de unos 25 kilómetros. Entre ellos, figura una niña de 10 años, Michelle. Además, otros tres niños, Manuel, Martín y Rodrigo, realizaron uno de los tramos.

El sendero Entre Rías fue realizado por primera vez en el año 1995 por socios del Club de Montañeiros con la colaboración del Concello de Pontevedra y de la Federación Galega de Montañismo. Era un sendero homologado y de primer nivel que con el paso del tiempo, la falta de coordinación del Concello y los devastadores incendios que asolaron la zona en el año 2006 con las posteriores riadas, quedó en el olvido. Ahora, la directiva del Club de Montañeiros quiere coordinar esfuerzos con el Concello de Pontevedra para que vuelva a ser un sendero de referencia en las Rías Baixas.