El derbi en el que no hay favoritos

Tino Rascado

PONTEVEDRA

El partido del sábado en Pasarón tendrá la emoción e incertidumbre propia de los duelos de alto voltaje. El Pontevedra llegará como favorito al derbi después de sumar cinco puntos en las tres jornadas que se han disputado. El Racing lo hará sin haber sumado ninguno. En teoría los pupilos de Roberto Aguirre tienen mucho a su favor, aunque la nueva plantilla granate ya está al tanto de lo que suele ocurrir en este tipo de enfrentamientos.

Solo hay que retraerse a la última visita de los departamentales al estadio de O Burgo para comprobar la nula importancia que tienen los favoritos en este tipo de confrontaciones. Fue el 14 de diciembre del 2008. El Pontevedra ocupaba puestos de promoción de ascenso mientras que el conjunto racinguista seguía esa estela que le acompaña durante temporadas hasta que llega a contactar a última hora con los puestos de cabeza que en más de una ocasión le sirvió para dar el salto a Segunda División.

El equipo dirigido entonces por Rafa Sáez se encontró a los 12 minutos con un gol de Xavi Moré que le ponía por delante. El control del partido era suyo aunque no consiguió darle la puntilla hasta que, mediada la segunda parte, el central granate Pelegrina marcaba en propia puerta.

Fue suficiente para el equipo de Manolo Sánchez. En el Pontevedra aparecieron las dudas y Deus, que acababa de entrar en el terreno de juego sustituyendo a Gustavo Souto, le daba la vuelta al marcador. Aunque Yuri, en los minutos de descuento establecía la igualada, Jonathan aún tuvo tiempo suficiente para lograr el tanto de la victoria ante la mirada atónita de cerca de 4.000 espectadores locales que se resistían a creérselo.

Fue un paso atrás para los granates en un encuentro que parecía que tenían controlado desde que Xavi Moré inaugurase el marcador con un gol de bandera. Esperó salida de Paco y le colocó el balón en el segundo palo, imposible para el meta.

Pero el equipo de las remontadas imposibles volvió a sacar tajada con unos brillantes quince últimos minutos. Hundidos también en la clasificación, los tres puntos que cosecharon en Pasarón le auparon a la novena plaza y consiguieron dar un salto cualitativo tanto en el aspecto anímico como en cuanto a su trayectoria.

Como en el partido de vuelta de la Copa Federación, el Racing se había volcado sobre el área granate buscando sorprender a la zaga local con Gustavo Souto y Corredoira como puntas de lanza. No obstante, el Pontevedra supo amortiguar pronto esa presión con la primera llegada al área visitante.

El sábado, habrá muchas caras nuevas en ambos equipos. Pero es muy probable que el guión siga siendo el mismo.

En esta ocasión el Pontevedra accede con una clara ventaja. Los pupilos de Aguirre aspiran a emular el fútbol del Barça de Guardiola. Con su insistente presión acorralan a sus rivales y sus rápidos movimientos le permiten encontrar espacios en las proximidades de las áreas contrarias.

Los hermanos Veiga tienen recientes referencias de su juego al haber presenciado el partido ante el Guijuelo en el estadio pontevedrés. Los granates se impusieron por un holgado 3-1 ante un rival que el año pasado les hizo mucho daño.