El Concello espera iniciar a finales de año la construcción de la nueva perrera

PONTEVEDRA

La situación límite que se vive en el refugio de animales de Campañó -una instalación de titularidad municipal de cuya gestión se encarga la asociación Os Palleiros- ha obligado al Concello a reactivar los trámites para la construcción de una nueva perrera. La concejala de Medio Ambiente Natural, que el pasado martes alertaba de que la instalación está al límite de su capacidad con 138 perros acogidos, señaló ayer en Radio Voz Pontevedra que confía en que a finales de año puedan iniciarse las obras de la nueva perrera, que finalmente se ubicará en la parroquia de Verducido.

Proyecto de ampliación

Alonso recordó que el gobierno local tomó a finales de julio la decisión de no ampliar la perrera de Campañó al no considerarse idónea la parcela en la que se ubica la instalación.

A principios de este mismo año, la propia Celia Alonso presentaba un proyecto para ampliar el refugio de animales, aunque ya se advertía entonces que la complejidad técnica dispararía su coste al doble de lo previsto inicialmente: la obra podría llegar al millón de euros. Tan elevado presupuesto obedece especialmente a la necesidad de cumplir con la normativa dispuesta por la Unión Europea para este tipo de instalaciones de cuidado de los animales, que no tienen nada que ver con las perreras tradicionales. «As normativas son moi ríxidas -explicaba en enero la propia concejala-, e un quirófano é un quirófano, aínda que sexa para cans, e tamén hai que contemplar un gabinete veterinario, as dimensións dos cubiles.... e todo iso sube moito o presuposto total». Por ello Alonso no descartaba solicitar la colaboración financiera de la Xunta de Galicia, concretamente a la Consellería de Medio Ambiente. Sin embargo, aquel proyecto de ampliación se quedó e nada por problemas con los terrenos. Tras analizar el profundidad la situación, el gobierno local resolvió optar por un cambio de ubicación, y después de estudiar la disposición de terrenos municipales se optó por una parcela ubicada en la parroquia de Verducido, en las inmediaciones del antiguo vertedero de O Rapadiño. «Está situada -explicó ayer Alonso- un pouco máis arriba que o encoro». El nuevo refugio de animales, apuntó la concejala, contará con todos los servicios de atención precisos. El proyecto original ha sido modificado y ya ha sido remitido a la Xunta. En principio, la iniciativa no plantea problemas. Además, cuenta ya con financiación, ya que en la operación de crédito que aprobó el gobierno local a mediados del pasado mes de junio se incluía una partida de 300.000 euros para financiar la nueva perrera.