Un éxito cocinado en Galicia

La Voz

PONTEVEDRA

13 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

De bien nacidos es ser agradecidos. Y los miembros de Vetusta Morla, ahora coronados por público y crítica como los reyes de la música independiente, saben bien que su actual éxito tiene raíces en Galicia, como se encargó de recordar su percusionista Jorge González, en una entrevista a La Voz. «Madrid ha sido nuestra cuna y Galicia nuestro andador», subrayó el artista.

Ese andador tomó forma en un concierto en la sala Aturuxo de Bueu hace cinco años, que ellos aún recuerdan como uno de los mejores de su carrera. A partir de entonces, su nombre -que toman de la tortuga de La Historia Interminable- comenzó a sonar primero en Galicia. Y eso que la banda de Tres Cantos ya lleva en los escenarios desde el 2000 y sus miembros, juntos desde los tiempos de instituto. Hicieron otra parada en Cultura Quente en Caldas y de ahí, a los principales festivales indie del país. Este año, su debut discográfico, Un día en el mundo, se ha hecho con tres Premios de la Música y cuatro UFI, los galardones de la música independiente.

¿Su clave? Un sonido muy natural y sin artificios y unas letras trabajadas. «Nos gusta transmitir a la gente -ha señalado el grupo- imágenes que al cantarlas cada uno las haga un poco propias y las lleve a su terreno. No son canciones con moralejas o aleccionadoras, son más bien pinceladas o pasajes?».

Junto a los productores Manuel Colmenero y Javibu Carretero los miembros de Vetusta Morla recorrieron varios lugares para la grabación del álbum, entre ellos una antigua bodega manchega en Ciudad Real, habilitada como taller del artista Alfredo Martínez, donde encontraron la reverberación que buscaban. De este primer disco han destacado sobre todo tres temas, Copenhague, Valiente y el que da título al disco.

Dicen que sus seguidores son incondicionales y también variopintos. Los hay que pasan de los cuarenta, jóvenes para los que son sus primeros ídolos, o incluso políticos, como el nuevo lendakari Patxi López.

Como la tortuga del libro de Michael Ende, todos coinciden en que su paso ha sido lento pero seguro. Aunque ellos aseguran que nunca se plantearon un objetivo para alcanzar la meta, sino que «el camino nos ha llevado a donde estamos ahora». Y se toman la comparación con humor: «¡Estamos saliendo del Pantano de la Tristeza y tenemos que llegar a Fantasía, o sea, que nos queda un montón! ¡Además la nada nos invade y tenemos que luchar contra la nada!! Vetusta Morla es de los primeros capítulos del libro así que fíjate cuánto nos queda!».