«Soy incapaz de dejar mi profesión; es mi gran amante»

PONTEVEDRA

El eterno galán del teatro regresa a Pontevedra con una comedia en la que su protagonista «es la víctima»

28 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

En La montaña rusa (hoy y mañana en Caixanova a las 21 horas), Fernández interpreta a un hombre maduro y de éxito, que, como él mismo relata, «conoce a una chica joven y muy guapa y comete el error de llevarla a su casa cuando su mujer no está». -Ha asegurado que esta es la comedia más difícil que había interpretado. -Bueno, no. Posiblemente sea la comedia más importante que ha caído en mis manos, porque el autor es el mismo de Los puentes de Madison. Eso conlleva un diálogo muy inteligente, una situación teatral muy poco vista, donde el público cada diez minutos tiene un sobresalto, para terminar en un final sorprendente. Es una comedia donde el autor juega mucho con el público. Y es una obra muy realista donde los hombres se sienten, algunos, bastante identificados con la historia. Las cosas que le suceden al protagonista... Pienso que si algún hombre tenía pensado hacer esa experiencia no le van a quedar ganas... -Eso de que algunos pueden sentirse identificados... ¿También va por usted? -No, no. En mi caso tengo bastantes primaveras y he cometido bastantes errores, pero entre ellos este no. Le ha sucedido a algún amigo mío y me ha servido de ejemplo. -No deja de ser sorprendente que después de una carrera tan larga, diga que le llega el mejor papel. -A lo largo de mi dilatada carrera he interpretado obras de muchísimo éxito, pero esta posiblemente por el tema es un poco distinta. Mis personajes suelen ser encantadores, con glamur, bien vestidos. Y esta comedia sigue esa línea, pero en esta ocasión el protagonista es un poco la víctima, mientras que en otras comedias la víctima era la mujer para él. Creo que esta comedia es muy difícil de olvidar. -¿Y qué recuerdo guarda de sus anteriores visitas a Pontevedra? -La última vez fue con El esmoquin, hace seis o siete años. Para mí es un verdadero placer volver, porque se trata de un público muy avezado al arte y, sobre todo, al teatro. -Su teatro siempre es sinónimo de éxito. -Bueno, sé elegir aquellos personajes que me van. La comedia, posiblemente sea lo más difícil de interpretar en el teatro. Para esta función se necesitaba una gran actriz y la encontré en Carmen del Valle. Es una intérprete muy galardonada y por esta comedia ya consiguió el premio Ercilla. Dicen que es mi mejor interpretación y posiblemente, si es cierto, se lo debo a ella. Y otra cosa que digo es que al finalizar la obra, huele a Channel número 5. -¿Por qué? -Por su elegancia. El mismo decorado es una preciosidad. Todo está diseñado para la función y la gente cuando se levanta el telón seguro que dice: «así me gustaría que fuese mi casa». -Supongo que no piensa en la retirada... -No, no. Quien te retira es el público al dejar de verte. Yo amo por encima de todas las cosas a mi profesión. Es igual que cuando amas a una mujer, eres incapaz de dejarla. Y mi profesión soy incapaz de dejarla, porque es mi gran amante.