La existencia de problemas con Costas que afectan a la variante de Marín fue confirmada con motivo del reciente simposio de carreteras por el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras (MATI), Agustín Hernández. El máximo responsable de las obras públicas de la Xunta admitió asimismo que había un problema económico por solucionar.
«É certo -comentó- que hai algún problema en relación co punto de entronque: está pendente de Costas e tamén da sinatura dun convenio co Ministerio de Fomento para que poña os oito millóns que estaban acordados para complementar a inversión da Xunta».
La Xunta apuesta, no obstante, por una «minimización dos impactos» para solucionar el problema con Costas y por hablar con Fomento para que aporte los ocho millones con los que debe contribuir a la obra. En estos momentos, el 100% de la inversión proviene de los presupuestos de la Consellería.
De no solventarse los problemas, el remate de la variante de Marín -iniciada en enero con un plazo cifrado en algo menos de dos años- podía verse comprometido y se desvanecerían las esperanzas de que pudiera funcionar siquiera en parte para el verano del 2010.