El PP denuncia que el Plan E prima a las empresas foráneas sobre las de Marín

Eva Garea

PONTEVEDRA

La portavoz municipal del Partido Popular de Marín, María Ramallo, expresó ayer sus quejas sobre la funcionalidad en materia de empleo y de combate del paro que se le está dando al Plan E o Plan Zapatero en la localidad marinense.

Ramallo Vázquez remarcó que «mientras las obras menores pueden hacerse con contratistas de Marín, las obras de gran envergadura, como son las de la Alameda, se adjudican a grandes empresas, tales como Sercoysa». La reclamación del principal partido de la oposición, que dice recoger el malestar de muchos vecinos y empresas, parte de que Sercoysa, según el PP, ha subcontratado a colocadores de piedra de origen portugués para realizar los trabajos en esta zona céntrica del casco urbano.

Según la opinión de los populares, están siendo los trabajadores portugueses los beneficiarios de las obras financiadas con cargo al Fondo Estatal de Inversión Local (FEIL). Un hecho que María Ramallo consideró grave, ya que las empresas constructoras de la zona, que en la actualidad atraviesan una «mala situación, de nula o escasa actividad», y otras empresas que «podrían ser proveedoras de suministros y materiales de obras están viendo como los portugueses se están llevando el trabajo».

La política popular tildó de «injusta y muy poco efectiva» la gestión que el Ayuntamiento está llevando a cabo y criticó que el Concello «no sea capaz de canalizar esa inyección de fondos, la cual podría salvar a muchos del gran sufrimiento de estar sin trabajo».

La popular Ramallo Vázquez también afirmó que este plan «ha facilitado que se puedan hacer en Marín obras urgentes y necesarias, a la vez que se genera una importante carga de trabajo para las empresas».

Dejadez

El Partido Popular de Marín denunció además la «absoluta dejadez por parte del Concello y de todos los concejales responsables en esta materia». En sus declaraciones, Ramallo Vázquez afirmó con cierta ironía que «Portugal debe estar encantado con el Plan Zapatero, que da obras a Marín, pero que se le está quitando la naturaleza para la que fue creado, es decir, el empleo de trabajadores y la movilización de recursos y materiales de la villa».

De este modo, demanda al equipo de gobierno que «justifique los puestos de trabajo creados con el Plan de Zapatero».

Por su parte, el regidor socialista, Francisco Veiga, negó ayer la denuncia de los populares y dijo que «se está cumpliendo con la obligatoriedad de contratar a personas en paro». En este sentido, señaló que la empresa adjudicataria de las obras de reforma de la Alameda tan solo contrató a unos cuantos obreros portugueses «especializados en colocación de piedra».