El conflicto del supernudo de Curro (Barro) resucitó ayer al reactivar la Xunta las expropiaciones sin contar con los vecinos. El Gobierno autónomo fijó fechas para el pago del justiprecio y los vecinos amenazaron con volver de nuevo a la carretera. El presidente de la Plataforma de Afectados, Manuel Corredoira, exige ver el proyecto y recuerda que el nuevo gobierno de la Xunta se comprometió a mostrarlo a los afectados antes de adoptar una solución definitiva.
El supernudo de Curro debe enlazar la autovía de Sanxenxo con la futura autovía de Vilagarcía y con el enlace desdoblado a la AP-9. Además, debe servir para la conexión de estas vías con la futura autovía de Curro (Barro) a Pontevedra y Vigo. El conflicto estalló al no contemplar el proyecto del bipartito la conexión al supernudo de los tráficos industriales que generará el polígono de Barro-Meis y de los flujos de circulación local que subsistirán en la red de carreteras cuando haya autovías.
Los vecinos salieron a la carretera en protesta por esta situación y durante un año protagonizaron numerosos cortes y manifestaciones en la PO-531 Pontevedra-Vilagarcía. El bipartido llegó a fijar el pago de las expropiaciones para el 6 de mayo, pero el PP, tras su llegada a la Xunta, paró el proceso cinco días antes. Ayer, sin embargo, los responsables de obras públicas fijaron fechas para el pago de depósitos previos e indemnizaciones. Será del 20 al 22 de julio en el Concello de Meis y el día 23 en el de Barro.