El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Caldas acaba de archivar una denuncia interpuesta por la Asociación de Veciños Río Umia contra la Xunta por las inundaciones que, de mayor o menor entidad, se producen en la localidad todos los años. En concreto, la demanda se presentó contra el organismo autónomo Augas de Galicia por la comisión de un supuesto delito continuado de imprudencia temeraria de la que se siguen daños. La titular del juzgado número 2, Eva Ferreiro, acordó en un auto del pasado 10 de junio el sobreseimiento provisional y archivo de la causa al considerar que la comisión del delito «no aparece debidamente justificada». Contra la resolución, ya comunicada al ministerio fiscal y a las partes, cabe la interposición de un recurso de apelación. La denuncia de la asociación Río Umia, firmada por su presidente, el médico jubilado Augusto Amor, se presentó en el juzgado de guardia de Caldas el pasado 11 de mayo y se amplió después al recibir testimonios de personas que sufrieron los efectos de las crecidas del río Umia en establecimientos comerciales, garajes y trasteros. La tesis del colectivo es que la construcción del muro de hormigón en la margen derecha del cauce y el dragado acometido por la Consellería de Política Territorial en el año 2001 no impidieron inundaciones posteriores. En concreto, la asociación alude a riadas registradas en los años 1987, 2000 y 2006. «Sabemos que todas ellas alcanzaron un nivel similar que inunda A Tafona, alcanzando el mismo nivel antes y después de construir el muro y antes y después del dragado del río hasta la zona industrial. Superando, por tanto, los 3,50 metros en la zona de Segade de Abaixo», se lee en la ampliación de la denuncia. El colectivo incide en que estos datos son «perfectamente conocidos» por Augas de Galicia, a pesar de que el ex conselleiro Xosé Cuíña había anunciado que Caldas no sufriría más inundaciones tras la construcción del embalse de A Baxe y la ejecución de varias obras complementarias. La asociación hace hincapié en que en los últimos años se han acometido rellenos en vegas inundables, tanto en Caldas como en Meis, y se han construido puentes también en zona inundable. Según Augusto Amor, el puente de madera de Segade -que motivó un expediente sancionador contra el Concello por parte de Augas al carecer de autorización- está situado por debajo del nivel de inundación máxima, «lo que provocará la formación de una nueva presa que elevará el nivel de la riada en cerca de dos metros poniendo en peligro la vida de los vecinos».