«!Qué nos quiten este escaparate!»

PONTEVEDRA

Vecinos del callejón Teimón, en el centro de Marín, piden que termine el derribo de un edificio incendiado el pasado Jueves Santo y que se adecente la vía pública

02 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Una pared y un andamio marcan los límites del solar de un edificio abandonado que ardió el pasado Jueves Santo en el callejón Teimón, en Marín. Los trabajos de demolición, que avanzaron con rapidez en abril, pararon la semana pasada y varios vecinos manifestaron ayer su inquietud por el aspecto que ofrece la vía y la parcela. Las siete familias que tuvieron que ser desalojadas en abril, ante el riesgo de desplome del inmueble siniestrado, hace ya semanas que regresaron a sus viviendas, pero los trabajos de demolición, que iban a durar veinte días, exceden ya con creces el mes. Una de las vecinas que tuvo que ser desalojada manifestó ayer su descontento con la lentitud de la última fase de los trabajos: «¡Qué nos quiten este escaparate, que queda moi feo!».

Por su parte, el edil de Urbanismo, el nacionalista Xosé María Vilaboa, manifestó que la obra todavía no ha sido recibida por el Concello. El gobierno local exigirá el cumplimiento completo de los términos del contrato y aseguró que se repondrá la calzada a su estado original.

El Teimón es una vía pública bordeada por casas antiguas y situado a escasos metros de calles emblemáticas de Marín como las rúas Real y Sol. Sin embargo, su estado de conservación, tanto de la vía pública como de varios inmuebles es pésima.

Estructura dañada

Las llamas calcinaron totalmente el inmueble, que en otro tiempo acogió una panadería. La violencia del incendio fue tal que afectó a la estructura de la casa, que estuvo en riesgo de derrumbe, según los técnicos. La falta de implicación de los dueños del inmueble, que rechazaron efectuar el derribo por sus propios medios, obligó al Ayuntamiento a contratar a una empresa para la demolición. Los trabajos se cuantificaron en 18.900 euros e incluían el derribo de la casa y la retirada de los escombros a un vertedero.

Ahora, más de un mes después, la mayor parte del solar está libre, pero quedan en pie la parte baja de una pared y su andamio. También en el medio de la vía hay un gran agujero causado por la rotura de una tubería de agua durante el operativo de demolición. Para colmo, en una de las esquinas de la calle, a la entrada por Echegaray, se amontonaban ayer varias bolsas de basura, que algún vecino deja en el suelo como protesta por la falta de un contenedor.