Defensa rechaza devolver las minas de agua de la base a los comuneros

PONTEVEDRA

El Ministerio de Defensa desestimó una petición de la comunidad de montes de Vilaboa que reclamaba la titularidad y uso de las minas de agua que surten a la base de la Brilat desde el monte de Castiñeira. El presidente de los comuneros, Xabier Míguez, manifestó ayer su desacuerdo con la resolución ministerial y anunció que este colectivo acudirá a la vía civil para recuperar la plena posesión de las minas, situadas cerca de Postemirón.

Los comuneros reclaman 15,44 hectáreas de terreno, donde están los manantiales que abastecen de agua a la base militar. En su demanda, Míguez pedía la anulación del acuerdo plenario que segregó y cedió esta porción del monte a favor del Ejército y sostuvo que se inscribiese esta parcela a nombre de los vecinos. En su justificación, el dirigente comunero apeló a la posesión y aprovechamiento del monte desde tiempo inmemorial, «en régimen de comunidad germánica y sin especial asignación de coutas».

Usucapión

Defensa precisó, en los fundamentos de derecho de su respuesta, que el Ayuntamiento de Vilaboa adquirió estas fincas por usucapión, es decir, por la posesión quieta, pacífica y en concepto de dueño de los terrenos ahora disputados durante un período superior a treinta años antes de su cesión al Ejército. De esta manera, Defensa entiende que la cesión gratuita de las fincas para la base de Figueirido es válida.

Desde el Ministerio se especificó que «no existe prueba alguna» de que los vecinos, cuando se suscribió la escritura pública de cesión gratuita al Ministerio, realizasen en aquel momento uso del monte en cuestión. En este sentido, Defensa apela a que el aprovechamiento tiene que ser en un «período temporal presente y no de un pasado más o menos remoto para que proceda la clasificación como vecinales en mano común».

Función cumplida

En consecuencia, desde la Administración estatal se manifestó que las fincas objeto de disputa, desde 1968, «han servido durante un plazo de más de treinta años a los fines de la Defensa Nacional a los que alude la carga a la que quedan sujetas dichas fincas». Por estas razones, desde el Ministerio se entiende que la condición de afectación de los terrenos para usos militares «se entiende cumplida y consumada». Este dictamen del departamento estatal solo le deja a los comuneros la vía civil, a la que dijeron que acudirán en pocos días.

Los comuneros de Vilaboa iniciaron sus reivindicaciones sobre el monte el año pasado, ya que consideran que la posesión de las minas de agua servirían para solucionar la falta de abastecimiento a Postemirón.