El pasodoble de Andresito, O Neno

Chelo Lago

PONTEVEDRA

Andrés Domínguez Crespo recibió ayer el calor de sus vecinos y de los aficionados y compañeros del motociclismo, una actividad que practica desde hace tres años, cuando tenía 6. Desde entonces, no para de subirse a lo más alto de podio, y de competir por circuitos de toda España y de Portugal.

Precisamente para ayudar a sus padres, Gloria Crespo del Río y Óscar Abal Lores, a sufragar los fuertes gastos que la carrera de su hijo les supone - especialmente en desplazamientos, no en vano compite por circuitos de toda España y de Portugal-, se celebró ayer un festival durante todo el día en el Pabellón de Salcedo, parroquia donde vive la familia.

Desde la mañana y hasta bien entrada la noche, fueron numerosos los vecinos y los aficionados al mundo del motor que acudieron a dar su apoyo a esta joven promesa, previo pago de una entrada de 3 euros.

Además de una exposición de motos de competición, exhibiciones de batuka y taekuondo y un final de fiesta con varios grupos de hip-hop, tuvo lugar la presentación oficial de la joven promesa del motociclismo gallego, de 9 años.

Andresito, O Neno, como es conocido en los circuitos, hizo su aparición en el escenario sobre las 19.30 como una auténtica estrella y con la música del pasodoble Paquito, el chocolatero de fondo. Enfundado en su mono de competición, recorrió el escenario de un lado a otra hasta su moto, seguido con una numerosa corte de aficionados detrás, ataviados con camisetas en las que se leía Peña Andresito. Entre ellos, figuraban sus compañeros del equipo de fútbol del Salcedo en el que milita, amigos de clase y también adultos.

Además, establecimientos y escuderías relacionadas con el mundo de la moto, como Huevos Grandes, Galimotor y Moto Racing cedieron regalos para sortear entre los asistentes a este festival.

Como no podía ser de otra forma, Andresito, que estuvo toda la jornada muy nervioso, pudo seguir las pruebas clasificatorias del Gran Premio de España a través de una televisión que se llevaron al pabellón. Y tras su apoteósica presentación, hubo otro parón para ver el derbi Madrid-Barça. Por cierto, que Andresito es blaugrana, por lo que la alegría fue doble.

Luego, fin de fiesta con la actuación de varios grupos locales de hip-hop, en una jornada inolvidable para el jovencísimo piloto pontevedrés.