La llegada de un ministro gallego a Fomento tuvo ayer la primera consecuencia positiva para la ciudad. José Blanco, sustituto de Magdalena Álvarez al frente del departamento, desbloqueó la inversión de 24 millones prevista para Pontevedra y que había sido aplazada antes de las elecciones generales.
La decisión se plasmará hoy en la reunión del Consejo de Ministros, reunión en la que está previsto aprobar el convenio entre el Concello y Fomento. En el acuerdo se prevén importantes actuaciones para urbanizar los accesos a la ciudad por las carreteras de Vigo y Ourense.
La decisión de desbloquear el convenio fue transmitida ayer desde Madrid a dirigentes socialistas en Pontevedra, después de que el futuro delegado del Gobierno y diputado por Pontevedra, Antón Louro, efectuase numerosas gestiones en Madrid en las últimas semanas para que el convenio saliese adelante.
Previsto inicialmente para poco antes de las elecciones autonómicas, su tramitación fue paralizada por la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, a la espera de que rematase la campaña de las elecciones gallegas.
Sin embargo, los sucesivos Consejos de Ministros celebrados tras el 1-M tampoco aprobaron el convenio, sin que nadie acertase a dar una explicación. Las fuentes informantes indicaron ayer que el convenio fue bloqueado posteriormente al quedar inmerso en un recorte de 300 millones que afectaba a varios ministerios.
El recorte amenazaba no solo con paralizar el convenio, sino también con recortar la aportación de 24 millones por parte de Fomento. Fue entonces cuando dirigentes socialistas locales, encabezados por Antón Louro, presidente de la Comisión de Infraestructuras del Congreso, decidieron efectuar nuevas gestiones para lograr que el pacto, calificado de «trascendental» para la ciudad en distintas ocasiones, no quedase perdido en los cajones del ministerio.
Estas gestiones fructificaron finalmente tras el relevo de Magdalena Álvarez por el lucense José Blanco. Previamente, algunas de las obras incluidas en el acuerdo fueron tramitándose, entre ellas, el nudo de O Pino.
Desde el Concello se sostiene que, si se cuentan expropiaciones y revisiones de precios, el convenio se irá finalmente a una cifra cercana a los 40 millones de los que Fomento terminará asumiendo unos 30 millones, es decir, seis más que la cifra inicial.
Salcedo y Mourente
Entre las principales obras incluidas en el mismo figuran la urbanización de la N-550 y la reforma del nudo de O Pino. En ambos casos se están tramitando ya las expropiaciones y, según se puso de manifiesto tras la última reunión del concejal de Infraestruturas, César Mosquera con técnicos de Fomento, está previsto que las obras puedan iniciarse antes de que remate el año.
La remodelación de O Pino incluirá dos rotondas en el nivel inferior para tratar de agilizar un tráfico de 54.000 vehículos por día, superior incluso al que registra el puente de Rande. Además, se construirá un acceso directo desde la autovía de ronda hacia la carretera de Vigo (sentido hacia Vilaboa). En la N-550 están previstas obras de urbanización, además de la construcción de una glorieta.
El convenio incluye asimismo la construcción de la nueva avenida de Vigo y la urbanización de la carretera de Ourense entre Mourente y Bora. El gobierno local obtuvo asimismo luz verde para reformar la avenida de Marín desde la rotonda de San Roque a la de Malvar, proyecto ya licitado. El Concello realizará asimismo otras actuaciones en la avenida de Lugo.