Los establecimientos de la ciudad apenas rozaron el 40% de ocupación durante la Semana Santa
14 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El sector hotelero de la ciudad esperaba una Semana Santa calurosa que contribuyese a desempolvar una caja registradora que no ha tenido mucho movimiento en todo el invierno, pero hoy, después de siete días de descanso y vacaciones, la caja ha recibido el mismo aguacero que los turistas, con una ocupación que ronda el 68% y tan solo 800 habitaciones ocupadas de las 1.300 actuales. La Asociación Empresarial de Hospedaje, Asehospo, asegura que la cifras son un 20% inferiores a las registradas en el mismo período del pasado año, cuando la crisis económica era solo una entelequia.
Desde el colectivo turístico explican que antes de tomar medidas más drásticas, los hoteles prescinden ya del personal eventual, que hasta entonces suponían un incremento en las plantillas de más del 20% en temporada alta. Una cifra difícil de calcular pero que se traduce en empleo que ya no se genera. Como ejemplo, el presidente de Asehospo, Bernardo Quinteiro, estima que para un hotel de 50 habitaciones (en la ciudad hay 22) hay en plantilla 25 trabajadores, lo que supondría una media de cinco empleados eventuales.
Ocupación engañosa
La caída de la carga de trabajo es tan grande que que ni los paquetes promocionales tienen fuerza. «Ahora se compite por los precios. He tenido que ofrecer habitaciones a 50 euros en plena temporada alta para no tenerlas vacías. Ya no vende que sea un balneario o que incluya el desayuno», señala. Y es que los turistas que aún recalan en Pontevedra se anotan al mínimo gasto. Lejos están de las expectativas del Plan Estratéxico de Turismo del Concello de convertir a la ciudad en la capital turística de las Rías Baixas.
«El 68% de ocupación es una cifra engañosa», indica Quinteiro. Si no fuera por el campeonato de tenis de mesa que se celebró y que hizo que algunos hoteles, como e Rías Baixas, rozasen el 90% de ocupación, la cifra sería todavía peor, ya que los locales dedicados al turismo tradicional solo tuvieron una ocupación del 40%. «En otras épocas hubiese sido impensable recibir grupos deportivos en Semana Santa al ser temporada alta porque se negocian a precios muy inferiores a la tarifa vigente», explican desde Asehospo, que en pocas semanas esperan reunirse para preparar el verano.
Los hosteleros de la ciudad explican que la ocupación durante la Semana Santa suele ser un termómetro muy fiable de cara al período estival. Ante los recientes resultados, hablan ya de una situación «ciertamente preocupante» cuando llegue julio y agosto.