Un grupo de vecinos afectados por los dos proyectos de mejora de la carretera N-550 a su paso por la parroquia de Arcos da Condesa, en Caldas, presentaron ayer por la mañana en la Subdelegación del Gobierno de Pontevedra sus escritos de alegaciones contra estas actuaciones viarias. Unos planes que ya fueron rechazados por el Ayuntamiento de Caldas y la Entidad Local Menor de Arcos da Condesa en plenos celebrados el 27 de marzo y el 1 de abril, respectivamente. Juan Ramón Ventoso, uno de los afectados más directos, calificó de «animalada» lo que pretende hacer Fomento amparándose en una mejora de la seguridad vial en la zona. Su casa, situada en el cruce de Arcos, quedaría «a un metro y medio del vial y no valdría un duro». «Confiamos en que esto se pare porque es una animalada. Hay otras alternativas más sencillas y menos costosas como una simple glorieta. Ni es necesario ni nadie lo pidió», remachó. En el impacto social y en la falta de justificación del proyecto se basan gran parte de los escritos de alegaciones registrados ayer, coincidiendo con el último día de exposición pública de los proyectos de los dos nudos de enlace, que cuentan con un presupuesto estimado de 4,4 millones de euros. Tanto los vecinos como el Concello y la Entidad Local Menor confían en poder parar el proyecto, para que Fomento busque otra alternativa. Un partido que no tiene representación municipal, IU, también presentó alegaciones, aunque en su caso se registraron el viernes.