No hubo heridos, solo daños materiales, pero el accidente que tuvo lugar a las doce de la noche de ayer se las trae. Ocurrió en la N-550, a su paso por la parroquia pontevedresa de Cerponzóns, cuando media docena de vacas irrumpieron en la calzada. La sorpresiva aparición de las reses sueltas, según informaron del 112, hizo que dos vehículos colisionaran entre sí. Como consecuencia del impacto, los turismos quedaron en mitad de la carretera llegando a obstaculizar parcialmente al resto de vehículos que circulaban por esta carretera. Hasta el lugar del suceso se desplazó la Guardia Civil de Tráfico de Pontevedra. Bastante más grave fue un segundo accidente ocurrido horas más tarde en el lugar de Sobral, en la parroquia pontevedresa de Xeve. Desde el 112 se resaltó que, pasadas las ocho y media de la mañana, un motorista que circulaba por la carretera que va a Campo Lameiro fue arrollado por un automóvil. La víctima de 35 años y que responde a las iniciales J.C.B. fue trasladado en una ambulancia asistencial del 061 hasta los servicios de urgencia del Hospital Montecelo de Pontevedra. Tras una primera valoración y asistencia, los facultativos del 061 le diagnosticaron ayer a J.C.B. policontusiones y un traumatismo craneoencefálico. Marín y Ponte Caldelas No fueron los únicos accidentes que se registraron a lo largo de la jornada de ayer en Pontevedra y comarca. De este modo, a primera hora de la tarde, una mujer resultó herida leve tras ser atropellada por un turismo en la avenida de Jaime Janer, en pleno centro urbano de Marín. Por su parte, la conductora del Fiat Punto que arrolló a la anciana resultó ilesa. La Policía Local de esta villa pontevedresa procedió a regular el tráfico viario mientras se despejaba el vial. Al igual que se actuó con el motorista herido en Xeve, la víctima fue trasladada en una ambulancia del 061 hasta el Hospital Montecelo. Por su parte, sobre la una y media de la tarde de ayer, volcó un coche en la PO-532. En concreto, el siniestro tuvo lugar en el tramo que enlaza las localidades de Pontevedra y Ponte Caldelas en las proximidades de la gasolinera de Vilarchán. Únicamente se registraron daños materiales.