Los cambios de tráfico aun no han llegado a los sistemas de GPS

PONTEVEDRA

Carlos llegó a Pontevedra el pasado día 2 y tenía una cita en la calle Benito Corbal. Procedente de Carballiño y desconocedor de las calles del centro de la ciudad, optó por guiarse a través de un navegador con sistema GPS. Llegó a la ciudad por la carretera de Ourense, tomó Loureiro Crespo y enfiló hacia el centro. Siguiendo las indicaciones de su navegador -los estudios sostienen que los usuarios se fían más de estas que de los carteles-, Carlos llegó al cruce con Casimiro Gómez, y ahí comenzó a liarse.

El navegador le instaba a seguir recto, pero las señales verticales y horizontales solo le permitían girar a la derecha. Así lo hizo. Al entender el aparatito que era una dirección «equivocada», recalculó la ruta e instó al conductor a girar a la izquierda en la confluencia con Padre Fernando Olmedo.

Una vez más, el desesperado Carlos tuvo que hacer caso omiso del GPS, pues solo podía girar a la derecha, hacia A Seca. En los semáforos con José Casal el navegador le hizo subir con esa calle para salir de nuevo a Loureiro Crespo, y vuelta a empezar. Carlos, obviamente, acabó preguntando a un transeúnte cómo podía llegar a Benito Corbal y logró llegar a su cita.

El problema con el que se encontró Carlos se viene produciendo con cierta frecuencia en Pontevedra desde que entraron en vigor los cambios de dirección en una docena de calles del centro de la ciudad. Los conductores pontevedreses ya se han acostumbrado, pero cuando llega un foráneo amparado en las nuevas tecnologías, se produce el caos. Y es que los navegadores todavía no reconocen esos cambios de direcciones y siguen manteniendo el doble sentido en Perfecto Feijoo o Padre Fernando Olmedo, la dirección de entrada a la ciudad en el tramo de Loureiro Crespo que circula por delante del Hospital, o la doble dirección en el tramo de Fondevila que va hacia A Seca, entre otras.

Descargas por Internet

Las empresas que proporcionan el servicio de navegación por GPS todavía non han incorporado a sus mapas la nueva ordenación del tráfico en el centro de la ciudad. Hay que recordar que los usuarios de navegadores tienen la posibilidad de descargarse en Internet -normalmente previo pago- actualizaciones de los mapas y callejeros con los que trabajan sus aparatos. Pero las últimas actualizaciones todavía no recogen los cambios que entraron en vigor en en el último fin de semana de noviembre.