El conjunto pontevedrés retomará la competición recibiendo al poderoso Ciudad Real y jugando a domicilio con Ademar León y Balonmano Valladolid, otros dos huesos
14 ene 2009 . Actualizado a las 11:03 h.El mes de enero, muy temido por los equipos, se presenta plácido para el Teucro porque la única misión de los jugadores, que volvieron el lunes al trabajo, será cargar las pilas a nivel físico, táctico y psicológico para afrontar la verdadera cuesta de inicio de año, que será en febrero. El largo parón competitivo tocará a su fin una semana antes de San Valentín y dará paso a un calendario de aúpa.
Los jugadores pontevedreses no tendrán respiro. El todopoderoso Ciudad Real servirá para abrir boca. Las posibilidades de sacar un resultado positivo son remotas, al igual que en los dos siguientes enfrentamientos a domicilio con otros dos huesos, el Ademar León y el Balonmano Valladolid. No obstante, el túnel aparenta menos oscuro si se echa un vistazo a los duelos de los rivales directos. Es más, si se cumplen las previsiones, el Teucro incluso podría sortear ese duro puerto de montaña fuera de los puestos de descenso.
Para empezar, el Almería tiene todas las papeletas para obtener otras tres derrotas ante Granollers, Barcelona y Ciudad Real, con lo que continuaría como colista de Asobal con 2 puntos. El Alcobendas, al que le espera un negro panorama ante Ademar y Portland San Antonio, podría sumar algo contra el Antequera en casa. De esa forma, en el mejor de los casos pasaría a contar con 7 puntos.
Y tres cuartos de lo mismo ocurre con el Cuenca. El cuadro manchego lo tendrá muy complicado en Zaragoza y Vigo ante CAI Aragón y Pilotes Posada por lo que sus esperanzas se centrarán en arañar algún punto contra el Torrevieja en su propio feudo. En ese supuesto sumaría 7 u 8 puntos, con lo que podría dar caza al Teucro, que seguiría fuera del pozo. Este semeja un análisis optimista, pero es también el que cuenta con más visos de convertirse en realidad.
El 28 de febrero, clave
Sea como fuere, la última jornada del mes de febrero se presenta crucial y podría suponer el empujón que necesita el equipo de Pillo para volver a ver la clasificación con moderado entusiasmo. Y es que ese sábado 28 se medirán entre sí los cuatro implicados en la lucha por evitar el descenso. El Cuenca recibirá al Alcobendas y el Teucro al Almería. Un triunfo pontevedrés permitiría abrir un pequeño hueco con los dos últimos clasificados y eso daría fuerza mental para afrontar los siguientes envites ante Arrate, Aragón, Torrevieja y Pilotes Posada. Esos choques darán paso a otro duelo marcado con rojo en el calendario porque el miércoles 15 de abril, el Teucro se desplazará a Madrid para tratar de sentenciar al Alcobendas.
Víctor García Borrás reconoce que «os tres primeiros partidos de febreiro serán duros e difíciles, pero hai que xogalos e tratar de gañalos porque é a nosa obriga. Ademais, sobre todo na casa temos que dar unha boa imaxe ante a nosa xente. De todos os xeitos, temos moi claro que nos imos xogar practicamente todo en marzo e abril. Todo o que fagamos a nivel de traballo e preparación vai ir encaminado a eses dous meses».
En una línea similar apunta que «na cuarta xornada comezará realmente a nosa liga cunha serie de partidos que temos que tentar sacar adiante, entre os que destacan o do Almería, o de Alcobendas e o de casa co Cuenca. Logo hai outros nos que debemos loitar por puntuar como o do Torrevieja, Pilotes Posada, Cai Aragón na casa, Arrate ou Antequera. Pero os fundamentais son os primeiros».
Descrédito para el balonmano
El técnico pontevedrés reconoce que «este xeito de facer o calendario é unha tolería para o afeccionado e un descrédito para o deporte, pero a nós vennos ben porque son momentos nos que paras, reflexionas e volves rebobinar. Agora podemos facer unha análise xeral da primeira volta, ver como foron as cousas nas distintas facetas do xogo. Isto é imposible de facer durante a competición xogando sábado e mércores. Non podemos traballar con calma os erros que vai cometendo o equipo».