La entidad cultural de Marín muestra después de unas obras el interior del solar que en el futuro albergará sus instalaciones
03 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La junta directiva del Ateneo Santa Cecilia de Marín mostró ayer el interior del solar que ocupará su futura sede. Esas instalaciones son, de momento, un sueño lejano. El presidente de la entidad cultural, Carlos Martínez Arias, citó a los medios de comunicación para enseñar el inmueble propiedad de la entidad, ubicado en la céntrica calle Méndez Núñez, después de unas obras de acondicionamiento y seguridad recién acometidas.
Los trabajos, que se ejecutaron gracias a una aportación de 5.000 euros de la Diputación de Pontevedra, consistieron en el desmontaje de parte del tejado y el apuntalamiento de la fachada ante el riesgo de desplome. También se tapiaron varias puertas y ventadas para evitar la entrada de okupas o indigentes en el inmueble. El exterior se pintó de blanco y de la pared cuelga un cartel en el que el organismo provincial presume de su contribución. En él se lee: «Deputación de Pontevedra investimos nos teus proxectos».
Dificultades urbanísticas
Carlos Martínez calificó los trabajos ejecutados como «una primera fase para la consecución de la futura sede del Ateneo». La envergadura del proyecto y las dificultades urbanísticas de Marín no son ajenas para el Ateneo y su presidente dejó ayer escapar una frase elocuente: «A ver si alguno puede verla», dijo en alusión a las instalaciones que se quieren levantar en el solar que antiguamente ocupó la fábrica de conservas de berberechos Chamadoira.
Para que la actuación se pueda realizar es imprescindible la aprobación del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) de Marín. «El nuevo plan es más razonable que el anterior y la previsión de nuevas calles afecta al Ateneo y a otros vecinos, por lo que se hará a través de una junta de compensación», indicó Martínez Arias.
El presidente, que cree que edificabilidad será suficiente para los planes de la entidad, lanzó un mensaje: «Lo que pido a políticos y ciudadanos es que den el visto bueno al nuevo planeamiento y de una vez el Ateneo pueda ver su ilusión plasmada en un nuevo edificio, ya que la adquisición del solar costó mucho esfuerzo». El terreno comprado hace veinte años costó entonces diez millones de pesetas.
En el interior del solar se podían ver ayer antiguas máquinas de la conservera. La intención del Ateneo es donarlas al Museo Massó de Bueu «antes de vender el resto a la chatarra», dijo el dirigente de la entidad. También eran visibles restos de latas de conservas de la marca Universal Conservera S.L.