La segunda promoción de alumnos de Esdemga (Estudios Superiores de Deseño Textil e Moda de Galicia) volvieron a sorprender en Debut08, desfile de presentación de sus proyectos fin de carrera. Estos nuevos creadores subieron ayer a la pasarela sus primeras colecciones, absolutamente innovadoras. Lo hicieron ante numerosos especialistas y profesionales del sector y ante un jurado de lujo para juzgar sus propuestas, Andrés Aberasturi, comisario de El Ego Cibeles; Xavier Bombardó, diseñador de Supralan; Diego Íñiguez, director de imagen de El Caballo; Silvia Salvador y Fernando Cornejo (Poti Poti) y Alan Baines, director de St Martin's College. El escenario fue el nuevo edificio del Museo de Pontevedra. Y los protagonistas, que asombraron con sus diseños, Marly Carballal, Bruno Rodríguez, Miriam García, Lucía Barreiro, Leticia Blanco, Agar Fernández, Margarita Cuesta, María Cerdeira, Ana Pérez, Marta Montoto, Paula Montoto, Alejandro González, Beatriz Soto, Eva Núñez, Lidia Poza, Marcos Barra, Rosa Martínez y Noemí Esperón.
El arte, el cine, la literatura, la música, el deporte, la historia, la mitología y las tradiciones fueron fuentes de inspiración para estos nuevos diseñadores a la hora de crear sus colecciones, cada una compuesta por ocho piezas. Agar Fernández subió a la pasarela un proyecto fin de carrera de temática en torno a las geishas japonesas, con una reinterpretación muy personal. Utilizó como modelos a cuatro chicas y cuatro chicos, jugando con la dualidad y la versatilidad de las prendas. Armonía y delicadeza que aplacan los instintos más primarios y naturaleza exuberante, pese al encorsetamiento de las tradiciones. Por su parte, Jandro González, hizo una reconstrucción del suelo americano, de la American way of life, pero basado en Jacqueline Kennedy. En sus diseños mezcló los productos que caracterizaban esa época americana con la cultura pop.
El mundo oriental fue, igualmente, la fuente de inspiración para Rosa Martínez. Tituló su colección Sukan Mirai y quiso reflejar la contradicción entre la milenaria tradición de Japón y las tendencias más futuristas. Presentó piezas muy vanguardistas hechas a mano con madera, utilizando palillos chinos. Por su parte, Marcos Barra presentó otra colección para hombre también sobre la temática de las geishas, relacionada con el teatro Kabuki, además de recurrir al estilo David Bowie. En cambio, Marly Carballal eligió, como Jandro, el tema de Jackie Kennedy, aunque con un estilo y un toque completamente diferente. Empleó en muchas de sus piezas, como los bolsos, materiales lacados.
Paula Montoto inspiró su colección en el cuento Los zapatos rojos de Hans Christian Andersen. Y su prima, Marta Montoto, recreó sus diseños en Les enfants terribles, de Jean Cocteau, con diseños que combinan el mundo naíf y de los sueños desde un punto de vista lúdico. Además, utilizaron los motivos urbanos y la música de los ochenta. Miriam García eligió, igual que Marta, la novela de Cocteau, basando su colección en círculos concéntricos. Y Leticia Blanco, tituló la suya, toda ella masculina, Oxford versus Cambridge. Sus diseños hicieron honor al pop inglés y a los aficionados al rock and roll, jóvenes rebeldes que querían diferenciarse claramente de los adultos y que seguían las consigna de que no solo hay que serlo, sino parecerlo. Una mezcla de lo más actual, con toques punk, y de los estilismos del antiguo dandi británico.
La filmografía de Alfred Hitchcock estuvo presente en los diseños presentados en la pasarela Debut08. María Cerdeira basó sus creaciones en la idea de mujer que tenía el genial cineasta. En sus prendas textiles no faltaron los pájaros bordados. Otra parte de su colección, la más especial, la realizó en papeles pintados. En cambio, Ana Pérez, se inspiró en el documental Olympia, sobre los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, de la directora Leni Riefenstahl, considerada como la máxima artista del nazismo y relacionada con Hitler. El mismo tema de base, con reminiscencias de la mitología griega, lo utilizó Lidia Pérez, con la particularidad de que fue la única diseñadora que presentó una colección para niños. Muñecas. Lucía Barreiro reflejó la decadencia de la burguesía a partir de unos grabados del siglo XVIII, la Carrera del Libertino, del pintor inglés William Hogarth. Además del material textil, utilizó el metacrilato y el papel, mucho sombrero y plumas. Muñecas, fue el título de las creaciones de Margarita Cuesta, que ofreció una visión infantil y mágica de la dinastía Romanov. Utilizó encajes, organza y otras telas nobles con lazadas.