En los últimos seis años, la compañía State Opera de Bulgaria ha visitado cuatro veces la ciudad de Pontevedra para ofrecernos obras de lo más significativo del repertorio, correspondiendo a la invitación de la Obra Social de Caixanova. Así, en el 2002 han ofrecido Tosca, de Puccini; en 2004 y 2007 Nabucco, de Verdi y recientemente la ópera Carmen, de Georges Bizet.
Si hemos de ser sinceros, de entrada la orquesta no nos ha gustado. A la conclusión de la Obertura, el público aplaudió, más que por la calidad interpretativa, por animar a la masa instrumental. Las individualidades eran muy notorias, así como la falta de cuerpo orquestal, amén de los fuertes ataques de timbales y platillos que, por momentos, nos han hecho temer lo peor. La descompensación era evidente. Si bien, en el transcurso de la representación, estas circunstancias fueron cambiando a mejor hasta llegar a unos niveles mas que aceptables.
En el frío comienzo de cualquier obra, suelen ocurrir estas cosas. Por otra parte, el público que llenaba totalmente el aforo del auditorio, estuvo muy generoso con los artistas.
Protagonistas
Bajo la dirección musical de Nayden Todorov, 54 músicos integraron la orquesta, a los que hay que añadir los 45 componentes del magnífico coro mixto y el Coro de Niños del Conservatorio Allegro de Vigo, que colaboraron en la representación. En cuanto a los solistas vocales, hemos de destacar a los dos protagonistas: Gabriela Hasaryan (mezzosoprano), en el descocado papel de Carmen, gitana y trabajadora de la fábrica de tabacos; cantante de buena presencia y cálido color de voz, potente en su emisión y con dotes de interpretación escénica, como demostró a lo largo de la obra y, de manera especial, en el dúo final a la puerta de la plaza de toros.
Vocalmente, han sido destacadas y aplaudidas sus intervenciones en la Habanera, los diferentes dúos con don José y con Escamillo, la Seguidilla, el quinteto de contrabandistas y el terceto de las cartas con el canto de la protagonista a su destino. El tenor Martin Iliev, en el papel del cabo navarro don José, al principio se le iba la voz hacia atrás, luego algo de engolamiento y una vez asentada, consiguió buenas intervenciones, tanto en brillantez tímbrica como en facilidad para el ataque de los agudos, asegurando siempre un bello color, mantenimiento en la emisión y expresividad; destacando su interpretación en los dúos de amor y desamor, en la aria La fleur que tu m'avais jetée y el dramatismo interpretativo y vocal en el dúo final con Carmen.
Destacados
Merecen destacarse las intervenciones canoras del barítono Vladimir Petrov, en el papel del torero Escamillo, con su Canción y Marcha del Toreador (II Acto), atesorando potencia y bello color vocal, con interpretación chulesca, amén del dúo con Carmen a la puerta de la plaza de toros en el último acto.
Recuerdo especial merece la soprano Tsvetelina Maldzhanska en el rol de Micaela, joven ingenua enamorada de don José; poseedora de una buena voz, potente, con buena impostación y expresividad, con felices intervenciones en el dúo con don José y la deliciosa aria en el campamento C'est des contrebandiers (fuertemente aplaudida). La mejor. Destacable las intervenciones vocales de la soprano Girgina Girginova (como Frasquita) y la mezzo Petia Tsoneva (como Mercedes), dos gitanas amigas de Carmen; cumpliendo los tenores Stylian Minchev y Dimitar Yossifov en los roles de Dancairo y Remendado, respectivamente. Los intérpretes vocales de los papeles de Zúñiga y Morales, sin pena ni gloria. Mejoría de la orquesta, con buenas intervenciones en los entreactos que dieron paso al III y IV. El coro brillante a partir del primer acto y simpático el Coro de Niños de Vigo. En resumen: Amena representación de Carmen.