Un corto largo en premios

Chelo Lago consuelo.lago@lavoz.es

PONTEVEDRA

El realizador marinense Carlos Prado Pampín fue el gran vencedor de la tercera edición del concurso de cortometrajes Curtas na rede, pues se trajo para su villa natal nada más y nada menos que cuatro premios por su obra Vellas. Entre los galardones obtenidos figuran el de mejor director y el de mejor corto de ficción en la temática de sexualidad. Además, las protagonistas de la cinta obra, Amalia Touriño y Áurea García, la abuela y una vecina del propio realizador, respectivamente, lograron el premio a la mejor actriz. La abuela ya había sido nominada en la anterior edición de Curtas na rede y esta vez logró llevarse el gato al agua. El equipo del marinense recogió sus galardones en una gala celebrada en el Teatro Colón de A Coruña y presidida por el jefe del Gobierno gallego, el también pontevedrés Emilio Pérez Touriño.

La gala comenzó muy bien para el equipo de Carlos Prado, porque el primer premio que la abrió ya fue para Vellas, lo que hizo presagiar lo que luego se confirmó. El propio director explicó el momento: «Estábamos todos medio emocionados a ver si llevaba algún premio y cuando empezaron a caer fue la bomba». Y cuando ganaron Amalia Touriño y Áurea García, las dos, el premio a la mejor actriz, la emoción se desbordó. Las veteranas intérpretes subieron al escenario a recoger su galardón y contestaron a las preguntas que les hizo el presentador de la gala, el actor Rubén Ríos, en medio de una gran emoción, dándole las gracias al realizador por la oportunidad brindada. Ahora, Carlos Prado bromea diciendo que las tendrá de actrices fijas para la siguiente cinta. «Ya están contratadas para la próxima», dijo para añadir riendo: «A ver si ahora no se les sube a la cabeza el premio... cualquiera las verá el próximo domingo en misa, que aquí, en Mogor, nos conocemos todos». Además, el director se llevó también con el cuarto trofeo en la categoría de micromovies, cortos hechos con el teléfono móvil, con su trabajo titulado Amén señora, que por supuesto, también protagoniza su abuela, Amalia Touriño.

El corto premiado, Vellas, se rodó íntegramente en la parroquia marinense de Mogor, de donde es el autor, y se trata de una pieza de ficción de cinco minutos de duración. En ella se narra la historia de amor prohibido de dos mujeres de la tercera edad y del medio rural, que se ven obligadas a ocultar su relación por el miedo al qué dirán. Ahora, con la resaca de los premios recién logrados, Prado Pampín indicó que con la buena acogida obtenida por este corto, va a intentar presentarlo a otros certámenes de Galicia para probar suerte y a ver si sigue la racha.