Frente común para evitar dos nuevas centrales en el Oitavén

PONTEVEDRA

09 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Evitar la construcción de dos nuevos proyectos de aprovechamiento hidroeléctrico en el río Oitavén. Ese es el objetivo que persiguen los Concellos de Ponte Caldelas y Soutomaior y varios colectivos sociales -Sociedade de Caza e Pesca Verdeseixo, Comunidades de Montes de Chaín, Barbudo y Regodobargo, plataforma Pladever y Mancomunidade de Montes de Ponte Caldelas-.

Los dos alcaldes, Perfecto Rodríguez y Agustín Reguera, y el presidente de Pladever, Alberto Lema, comparecieron ayer en el Centro Cultural de Ponte Caldelas para explicar su oposición a las centrales de Eiras II y Salto de Corope. Unas actuaciones surgidas en el año 2001 que por una serie de trámites, entre ellos un recurso, están ahora en fase de exposición pública.

Alberto Lema leyó un comunicado conjunto en el que se afirma que las infraestructuras que promueve la empresa Hidroeléctrica de Eiras S.L. se encuentran aguas abajo del embalse de Eiras y por encima de la confluencia con el Verdugo. Esos proyectos afectan al río y a los municipios de Fornelos, Soutomaior y Ponte Caldelas.

Los opositores subrayaron que en un caso se aprovecharía por turbinado aguas sobrantes del embalse y otro derivaría aguas por un canal abierto hasta la ladera de Regodobargo, donde estaría la nave de turbinas a pie de río. Sostienen que las obras afectarían directamente a 4.500 metros del cauce, que sufriría una disminución de su caudal y un nuevo azud.

Gran impacto

Concellos y colectivos incidieron en que los trabajos tendrían un gran impacto, con apertura de pistas, instalación de un canal de hormigón, construcción de una nave a pie de río y líneas eléctricas por el monte.

Todas las partes implicadas en esta lucha ya presentaron alegaciones contra las centrales de Eiras II y Salto de Corope, aunque admitieron que al ser un proyecto sectorial de incidencia supramunicipal los informes locales no son vinculantes y la última palabra corresponde a la Xunta y a los jueces.

El regidor de Ponte Caldelas aludió a la «sobreexplotación» de la cuenca del Verdugo-Oitavén y matizó que no se trata de «demonizar» las energías renovables, sea la hidroeléctrica o a la eólica, pero que en este tipo de actuaciones es fundamental el equilibrio. «Esta dobre actuación supera con creces un mínimo equilibrio», señaló.

Perfecto Rodríguez expresó su confianza en poder parar los proyectos y en que, como mal menor, solo se construya el de Eiras II. El alcalde apuntó que la ejecutiva de la Fegamp acaba de aprobar el inicio de los trámites para exigir al Ministerio de Economía que declare todas las centrales, y no solo las de más de 10 megavatios, como bienes especiales (BICES), algo que sucede con los parque eólicos.

Por su parte, el regidor de Soutomaior incidió en que «xa estamos sufrindo as consecuencias deste tipo de instalacións e este proxecto non é fundamental para o desenvolvemento enerxético de Galicia e pódese obviar». Albeto Lema añadió que, además de sus deficiencias técnicas, la ejecución del proyecto afectaría a un corredor ecológico de bosque de ribera que jugó un papel fundamental como cortafuegos en los incendios del 2006 y estropearía una acequia del siglo VII con varios molinos.