Todavía dos declaraciones de impacto sin hacer

La Voz

PONTEVEDRA

Desde el año 1993, en el que el PP prometió por vez primera construir la conexión con la autovía A-52, sobre Pontevedra ha llovido una nube de promesas y compromisos jamás cumplidos. Los políticos han utilizado desde entonces armas como retrasar la redacción de estudios, volverlos a hacer, retrasar licitaciones y proyectos, inicios y terminaciones de obras para no invertir lo que comprometieron en el área de Pontevedra.

A día de hoy hay aún dos declaraciones de impacto pendientes en dos de las cinco grandes infraestructuras de la zona, en concreto, las que afectan a la autovía Pontevedra-Vigo y al AVE a Ourense vía Cerdedo y O Carballiño. Pero la provincia acaba de asistir a un retraso todavía no explicado en el encargo de los proyectos de la autovía A-57.